Esta no es solo una decisión disciplinaria interna, sino un mensaje contundente sobre la integridad científica.
Según información de la escuela, el profesor que ocupa el cargo de Jefe del Departamento de Inglés admitió haber utilizado un doctorado ilegal.
Inmediatamente después de detectar la infracción, la Universidad Pedagógica de Hanoi 2 suspendió temporalmente el trabajo y borró el nombre de la estela de doctorado. Esta es una forma de manejo decisiva, necesaria y acorde con los estándares de una institución de formación pedagógica.
Los títulos falsos no son solo una violación de la ley, sino que en el entorno universitario, también es el colapso de la ética profesional.
La universidad es un lugar para formar un equipo de intelectuales para la sociedad, cada título académico no es para decoración, sino un compromiso con la capacidad, la honestidad y la responsabilidad científica. Cuando un profesor, que es el jefe de departamento, usa un título falso, es una traición a la confianza de la escuela, los colegas, los estudiantes y la sociedad.
Más peligroso aún, un profesor deshonesto sembrará semillas desviadas para muchas generaciones de estudiantes.
Los estudiantes tienen derecho a preguntar, si los profesores son engañosos para obtener títulos académicos, ¿cuánto valor tienen las conferencias sobre ética profesional, métodos de investigación científica y honestidad académica?
En la ciencia, un pequeño error en la integridad puede tener grandes consecuencias para la calidad de la formación y el prestigio académico.
La eliminación de nombres de las estelas de doctores, por lo tanto, no tiene el carácter de "avergonzar los nombres", sino que es una devolución del verdadero significado del honor. El honor es solo para aquellos que lo merecen. Una vez que el título no es honesto, todos los títulos están vacíos.
La integridad científica es el principio central, sin "zona gris" y sin excepciones.
Este caso también plantea una necesidad urgente para las instituciones de educación superior, que deben reforzar aún más el trabajo de inspección y verificación de diplomas y títulos académicos; no solo en la etapa de contratación sino también en el proceso de nombramiento y planificación de personal.
No se pueden permitir que las "lagunas" duren muchos años, hasta que se descubren y se manejan, porque el precio a pagar no es solo el prestigio de un individuo, sino también el honor de todo un entorno académico.
El podio universitario no tiene lugar para títulos falsos y fraude. Un profesor que no es honesto no puede enseñar a los estudiantes honestos; un profesor que no es honesto científicamente no puede formar científicos decentes.
El manejo estricto no es para castigar, sino para mantener la educación superior en un límite moral inviolable.