Muchos expertos creen que algunos consejos sencillos con hielo pueden ayudar a limpiar los utensilios de manera efectiva sin abusar de los productos químicos de limpieza.
Uno de los consejos comunes es usar hielo para limpiar una licuadora o una licuadora de alimentos. Según el Instituto de Investigación de Buenas Reparaciones Domésticas (EE. UU.), los usuarios pueden poner unas cuantas cubitas de hielo junto con agua tibia y un poco de detergente para platos en la licuadora, luego encender la máquina durante unos 20-30 segundos. Las cubitas de hielo crearán fricción para ayudar a eliminar los residuos de comida y el olor persistente dentro de la cuchilla y las paredes de la licuadora.
Este método ayuda a limpiar rápidamente los rincones difíciles de acceder en la licuadora que son difíciles de alcanzar con la mano.
El segundo consejo es usar hielo para desodorizar y limpiar el fregadero de la cocina. Los usuarios pueden poner hielo combinado con unas rodajas de limón en la boca del desagüe. Cuando el hielo se derrite, ayuda a eliminar los residuos de aceite y la mancha en la tubería, al tiempo que reduce el olor desagradable en el fregadero.
Además, el hielo también puede ayudar a quitar la grasa de la tabla de cortar o la sartén antiadherente después de cocinar. Los expertos recomiendan no usar objetos afilados para raspar porque es fácil rayar la superficie de los utensilios de cocina.
Los expertos también señalan que las personas deben limpiar las herramientas de cocina con regularidad, especialmente los utensilios que entran en contacto directo con alimentos crudos, para limitar el crecimiento de bacterias y moho.