Suplemento de proteínas de alimentos integrales
El problema no solo radica en reducir las calorías, sino que lo más importante es elegir alimentos y construir una dieta equilibrada. Cada comida debe priorizar los alimentos cercanos al estado natural, como pescado, huevos, frijoles, pollo, mariscos, cereales integrales, verduras y frutas en cantidades adecuadas.
Una forma sencilla de controlar la porción es dividir el plato en: la mitad son verduras sin almidón, una cuarta parte son fuentes de proteína magra y una cuarta parte son cereales integrales o legumbres. Esta forma de comer suele ser más fácil de mantener durante más tiempo que calcular continuamente las calorías.
Tome el hábito de leer las etiquetas de los alimentos
Al comprar alimentos envasados, es necesario prestar atención a los ingredientes y el contenido nutricional. Se deben limitar los productos que contengan muchos azúcares añadidos, jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, grasas trans, sodio o que tengan una lista de ingredientes demasiado larga.
Los edulcorantes no azucarados tampoco deben considerarse una solución a largo plazo para controlar el peso. En lugar de depender de los sustitutos de azúcar para reducir los antojos de dulces, se debe ajustar gradualmente el gusto y priorizar los alimentos naturales.
No es necesario eliminar completamente la grasa.
Para las personas con riesgo de hígado graso o que necesitan controlar su peso, lo importante no es eliminar por completo la grasa de su dieta, sino elegir el tipo de grasa adecuado.
Se pueden priorizar las fuentes de grasas insaturadas como el aceite de oliva, las nueces, los aguacates y el pescado rico en omega-3, al tiempo que se limitan las grasas trans y se consumen demasiadas grasas saturadas. La dieta mediterránea también se menciona a menudo como un modelo de alimentación equilibrada, con muchas verduras, pescado, cereales integrales y grasas saludables.
Las dificultades para controlar el peso, especialmente durante la menopausia, no provienen simplemente de la falta de voluntad. Los cambios hormonales, la masa muscular, el sueño, el nivel de estrés y el metabolismo pueden afectar el peso.
Por lo tanto, en lugar de obligarse a ayunar o reducir extremadamente, es esencial ajustar la dieta para que se adapte al cuerpo y mantener hábitos que se puedan seguir a largo plazo. Una dieta estable, rica en proteínas, con grasas saludables, combinada con actividad física regular y un estilo de vida equilibrado, suele ser más sostenible.