Comienza el día con carbohidratos ricos en fibra
Uno de los cambios notables es reemplazar el pan blanco, los cereales para el desayuno ricos en azúcar o los alimentos refinados con avena, cereales integrales, batatas con una porción adecuada o frijoles.
La calidad de los carbohidratos es especialmente importante para el azúcar en sangre. El consumo de alimentos poco procesados y ricos en fibra a menudo ayuda a limitar la tasa de absorción de glucosa en comparación con muchos carbohidratos refinados.
Prioriza los carbohidratos ricos en fibra, poco procesados y ricos en nutrientes; al mismo tiempo, limita los cereales refinados, los alimentos ultraprocesados y los alimentos ricos en azúcar suplementada.
No desayunas solo con almidón y azúcar.
Un pastel con té con leche o café azucarado puede ser conveniente, pero no es una opción ideal para el metabolismo. Un buen hábito es combinar carbohidratos de calidad con una fuente de proteínas adecuada.
Por ejemplo, el desayuno puede incluir avena con yogur natural y una porción de fruta entera; o pan integral con huevos y verduras; o una porción de frijoles, verduras y cereales integrales.
Esta combinación ayuda a que el desayuno sea más equilibrado en lugar de generar una gran cantidad de carbohidratos que se absorben rápidamente en poco tiempo.
Limite los jugos y las bebidas azucaradas por la mañana
Muchas personas creen que los jugos de frutas son una opción "desintoxicante" o buena para el hígado. Sin embargo, la OMS señala que incluso muchos jugos sin azúcar pueden contener una cantidad significativa de azúcar libre y deben usarse con más moderación que comer fruta entera.
Por lo tanto, por la mañana, se debe priorizar el agua filtrada, el café o el té sin añadir mucho azúcar si es apropiado para la salud, en lugar de refrescos y bebidas que contengan muchos jarabes.
Un desayuno mediterráneo es bueno para el hígado.
La dieta mediterránea es valiosa para reducir la grasa en el hígado y mejorar la salud metabólica.
Este modelo prioriza las verduras, las frutas, los frijoles, los cereales integrales, las nueces, los aceites vegetales saludables y el pescado; al mismo tiempo, reduce el azúcar, los carbohidratos refinados, las grasas saturadas y los alimentos ultraprocesados.
En lugar de comer arroz glutinoso con refrescos cada mañana, puedes alternar avena con yogur natural, pan integral con huevos y verduras, o gachas de soja combinadas con verduras y fuentes de proteínas magras.