Cepillarse los dientes con suficiente tiempo y frecuencia.
Según las recomendaciones de la Asociación Dental Americana (ADA), cada persona debe cepillarse los dientes al menos dos veces al día y mantener el tiempo de cepillado de unos 2 minutos para limpiar eficazmente la superficie de los dientes y el borde de las encías.
Cepillarse los dientes demasiado rápido es un error común que hace que la placa siga existiendo en los dientes. Dedicar dos minutos completos ayuda al cepillo a acercarse mejor a las áreas difíciles de limpiar.
Mantén el ángulo de cepillado alrededor de 45 grados.
Los dentistas recomiendan colocar el cepillo de dientes inclinado a unos 45 grados por encima del borde de las encías y cepillarlo suavemente en movimientos circulares. Esta forma de cepillar ayuda a limpiar la placa en el área que limita entre los dientes y las encías, donde las bacterias suelen acumularse más.
Además, debes usar un cepillo de dientes de cerdas suaves y de punta pequeña para acceder fácilmente a lugares difíciles como el interior de los dientes o la mandíbula.
Combinación de limpieza interdental
Los cepillos de dientes tienen dificultades para acceder completamente a los espacios entre los dientes. Por lo tanto, los expertos recomiendan usar hilo dental todos los días para eliminar los restos de comida y la placa restante entre los dientes.
Según los expertos, el hilo dental puede limpiar las áreas que el cepillo no toca, lo que ayuda a reducir significativamente el riesgo de caries y gingivitis. El cuidado eficaz de la salud bucal no solo depende de la pasta de dientes, sino también de la técnica y los hábitos de higiene diarios.