Según los expertos dentales, la causa puede provenir de hábitos aparentemente inofensivos.
Ignorar la higiene de la lengua
El Dr. Harold Katz, especialista dental en California Breath Clinics (EE. UU.), dijo que la mayoría de las bacterias que causan olores residen en la superficie de la lengua. "Si solo cepillas los dientes sin limpiar la lengua, las bacterias seguirán descomponiendo proteínas y produciendo compuestos de azufre que causan olor", explicó. Usar un cepillo de dientes o un cepillo suave para limpiar suavemente todos los días puede mejorar significativamente esta condición.
No beber suficiente agua
Cuando el cuerpo está deshidratado, la cantidad de saliva disminuye, lo que hace que la boca se seque y las bacterias se reproduzcan fácilmente. Según la Asociación Americana de Odontología (ADA), la saliva juega un papel en la neutralización del ácido y el lavado de los restos de comida. Una boca seca prolongada no solo causa mal aliento, sino que también aumenta el riesgo de caries.
Comer muchos alimentos malolientes
Alimentos como el ajo, las cebollas, el café o fumar hacen que la boca huela más alta que las personas que no los usan con regularidad. El profesor Mel Rosenberg, experto en microbiología de la Universidad de Tel Aviv (Israel), cree que algunos compuestos de los alimentos pueden entrar en la sangre y ser excretados a través del aliento, lo que hace que el olor dure incluso después de cepillarse los dientes.
Los expertos recomiendan que, además de cepillarse los dientes al menos dos veces al día, sea necesario usar hilo dental, limpiar la lengua, beber suficiente agua y hacerse chequeos dentales periódicos. Si el mal aliento persiste, las personas deben consultar a un médico para descartar posibles enfermedades bucales o digestivas.