Sin embargo, muchas personas con deficiencia de magnesio todavía no lo saben porque los síntomas suelen ser silenciosos y fáciles de confundir con la fatiga común.
Según el Sistema Médico Cleveland Clinic (EE. UU.), la deficiencia de magnesio puede causar calambres, insomnio, fatiga, latidos cardíacos rápidos o entumecimiento de manos y pies. A continuación, se presentan 3 grupos de personas que son propensas a la deficiencia de magnesio pero que suelen prestar poca atención:
Personas con estrés frecuente, falta de sueño
Los expertos dicen que el estrés prolongado puede hacer que el cuerpo consuma magnesio más rápido de lo normal. El estrés crónico afecta el proceso de equilibrio mineral en el cuerpo, incluido el magnesio. Las personas que se quedan despiertas hasta tarde con frecuencia, trabajan bajo presión o no duermen lo suficiente son propensas a experimentar fatiga prolongada, dolor de cabeza y espasmos musculares.
Adultos mayores
A medida que aumenta la edad, la capacidad del cuerpo para absorber el magnesio tiende a disminuir gradualmente. Además, los ancianos a menudo sufren enfermedades crónicas o el uso de medicamentos a largo plazo puede reducir la cantidad de magnesio en el cuerpo. Según los expertos, la deficiencia de magnesio en los ancianos puede estar relacionada con debilidad muscular, disminución de la densidad ósea y aumento del riesgo de arritmia cardíaca.
Personas con alimentación desequilibrada
Las personas que comen regularmente alimentos procesados, pocas verduras, nueces y cereales integrales también corren el riesgo de deficiencia de magnesio. Los nutricionistas recomiendan complementar con alimentos ricos en magnesio como almendras, semillas de calabaza, espinacas, plátanos y legumbres para apoyar la salud general.
Además de la dieta, mantener un buen sueño, hacer ejercicio regularmente y limitar el alcohol también ayuda al cuerpo a mantener niveles estables de magnesio.