Tapa del inodoro y mango de enjuague
Esta es un área que contiene muchas bacterias pero que a menudo se pasa por alto. Cada vez que se tira el agua, las pequeñas gotas de agua que contienen bacterias pueden extenderse al aire y adherirse a la superficie circundante. Limpiar diariamente las tapas de los inodoros y las manos con una solución desinfectante ayuda a limitar el riesgo de infección, especialmente cuando la familia tiene niños pequeños o ancianos.
Lavado de manos y grifos
El lavabo parece limpio, pero en realidad es un lugar donde se acumulan muchas bacterias debido al contacto frecuente con manos sucias. Además, los grifos y el área circundante se estancan fácilmente, creando un ambiente húmedo para el crecimiento de bacterias. Los expertos recomiendan secar y limpiar esta área diariamente para limitar el moho y las bacterias.
Planta del baño
Los suelos son lugares de acumulación de agua, caída del cabello y suciedad, que se convierten fácilmente en focos de bacterias. Si no se limpian regularmente, los suelos húmedos también aumentan el riesgo de resbalones y olor desagradable. Limpiar los suelos diariamente con una solución antiséptica ayuda a mantener los baños más limpios y seguros.
Los expertos también recomiendan mantener los baños ventilados, abrir ventiladores o ventanas para reducir la humedad. Al mismo tiempo, cambie las toallas y las herramientas de limpieza periódicamente para limitar el crecimiento de bacterias.