Los plátanos verdes tienen un índice glucémico IG bajo de alrededor de 30 gracias a su riqueza en almidón resistente, que ayuda a liberar azúcar lentamente. Los plátanos maduros tienen un índice glucémico promedio (50–60) porque el almidón se convierte en azúcar natural.
Para minimizar el impacto en el azúcar en sangre, las personas pueden aplicar los siguientes consejos:
Combinar con proteínas o grasas: Come plátanos con fuentes saludables de proteínas o grasas como mantequilla de nueces, yogur griego o un puñado de almendras. Las proteínas y las grasas ayudan a ralentizar significativamente la digestión de los carbohidratos.
Elegir la madurez adecuada: Se deben elegir plátanos que estén justo maduros, evitar los que estén demasiado maduros porque tienen el contenido de azúcar más alto y el menor contenido de almidón resistente.
Controla la porción y el momento: Elige plátanos más pequeños o solo come la mitad de un plátano grande en una ocasión. Además, las personas con diabetes deben evitar comer plátanos cuando estén demasiado hambrientas o justo antes de acostarse para evitar que los niveles de azúcar en sangre fluctúen bruscamente.
Controlar las reacciones del cuerpo: Cada cuerpo reacciona de manera diferente, por lo que para las personas con diabetes, controlar los niveles de azúcar en sangre después de comer ayuda a determinar el nivel apropiado de esta fruta para el individuo.