En el ritmo de vida moderno, muchas parejas a menudo cenan tarde, se saltan el desayuno o tienen horarios de comida irregulares. Aunque estos hábitos no parecen preocupantes, cada vez hay más evidencia de que el momento de comer puede afectar la salud reproductiva.
El cuerpo humano funciona según un reloj biológico natural, también llamado ritmo circadiano, que ayuda a regular el sueño, el metabolismo y la secreción de hormonas durante todo el día.
La Dra. Snehadarshini Karanth, experta en reproducción, Birla Fertility & IVF, Bangalore (India) dijo: "El cuerpo funciona según el ritmo circadiano, un reloj intrínseco que regula no solo el sueño sino también la secreción de hormonas, la respuesta a la insulina y la función metabólica". El momento de comer hoy en día se considera tan importante como lo que comemos.
En realidad, el estilo de vida urbano hace que muchas personas mantengan horarios alimenticios inestables. Las cenas después de las 10 de la noche, saltarse el desayuno o comer apresuradamente los fines de semana son hábitos comunes.
Estos hábitos, especialmente comer tarde y cambiar constantemente la hora de comer, pueden alterar el ritmo circadiano del cuerpo", dijo la Dra. Karanth.
Cuando se altera el horario de alimentación, los sistemas reguladores hormonales del cuerpo también se ven afectados. Esto es especialmente importante para las hormonas relacionadas con la reproducción, como la hormona luteinizante (LH), la insulina y la testosterona. Este trastorno puede hacer que el proceso de ovulación en las mujeres sea menos estable, al tiempo que afecta la calidad del esperma en los hombres.
Cenar tarde también puede tener un impacto negativo en el metabolismo. Consumir mucha comida por la noche, cuando el cuerpo tiende a descansar, aumenta el azúcar en sangre y la insulina en el momento equivocado.
A largo plazo, esto puede contribuir a la resistencia a la insulina, que es común en mujeres con ciclos menstruales irregulares o mala respuesta ovárica", explicó.
Este impacto no se limita solo a las mujeres. En los hombres, los trastornos metabólicos causados por una dieta irregular también pueden afectar los niveles de testosterona y la calidad del esperma, reduciendo así la fertilidad.
El momento de comer es un factor que se puede ajustar en el estilo de vida diario. Según el Dr. Snehadarshini Karanth, el cuerpo no separa la alimentación de la función reproductiva, por lo que las parejas deben mantener una hora de comida estable, priorizar la cena temprano y limitar comer demasiado tarde para apoyar el equilibrio hormonal.
Además, no saltarse el desayuno y limitar los cambios en el horario de comidas los fines de semana también ayudan al cuerpo a mantener un ritmo circadiano estable. Estos pequeños cambios pueden contribuir a mejorar el equilibrio hormonal y apoyar la capacidad de concebir con el tiempo.
No solo comer, sino comer siempre afecta la salud reproductiva. Mantener el hábito de comer a tiempo, limitar las cenas tardías es un paso simple pero importante para ayudar a las parejas a mejorar sus posibilidades de concebir.