Según los expertos en nutrición, solo después de aproximadamente una semana de uso regular, el cuerpo puede registrar muchos cambios positivos.
Según expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, EE. UU., la avena contiene beta-glucano, una fibra soluble que ayuda a reducir el colesterol malo (LDL) y apoya la salud cardiovascular. Cuando se remoja durante la noche, la avena se vuelve más fácil de digerir y también ayuda al cuerpo a absorber los nutrientes de manera más efectiva. Esto puede ayudar a los usuarios a sentirse ligeros en el estómago y reducir la hinchazón después de unos días.
La avena remojada durante la noche también ayuda a controlar el peso, la alta cantidad de fibra en la avena ayuda a crear una sensación de saciedad duradera, limita los bocadillos y ayuda a controlar las calorías del día. Esta es la razón por la que muchas personas se dan cuenta de que su peso es más estable cuando mantienen este hábito durante una semana.
Otro beneficio es mejorar el azúcar en sangre. Los expertos dicen que la avena tiene un índice glucémico bajo, lo que ayuda a que el azúcar en sangre aumente más lentamente que muchos cereales refinados. Esto es especialmente beneficioso para las personas con prediabetes o las personas que quieren controlar una energía estable durante el día.
Además, la avena también proporciona vitaminas B, hierro y magnesio, que ayudan a aumentar la energía, reducir la fatiga y apoyar la función cerebral. Algunas personas también notaron mejoras en la piel gracias al contenido de antioxidantes naturales en la avena.
Sin embargo, los expertos recomiendan combinar la avena con yogur, frutas o nueces para aumentar el valor nutricional y evitar añadir demasiado azúcar. Con solo una semana de mantenimiento, la avena remojada durante la noche puede traer muchos cambios positivos a la salud.