Establecer la postura correcta durante el entrenamiento marca una diferencia notable. La técnica estándar te ayuda a evaluar tu capacidad real de equilibrio.
Ponte de pie, con las piernas separadas al ancho de la cadera y manteniendo la espalda recta. Sube el peso a una pierna, con las rodillas ligeramente dobladas. Levanta la otra pierna del suelo unos centímetros y mantén la posición.
Mantén los ojos mirando directamente hacia adelante, aprieta los músculos abdominales. Evita agarrar los dedos de los pies al suelo o inclinarte hacia un lado. El objetivo es mantener una postura estable y controlarlo lo mejor posible.
El tiempo que puedes estar de pie sobre una pierna refleja la capacidad de control y estabilidad del cuerpo. Este movimiento requiere una coordinación entre los músculos y el sistema nervioso.
La capacidad de equilibrio en personas mayores de 65 años se puede evaluar en función del tiempo que pasan de pie. Si solo se mantienen menos de 5 segundos, es necesario mejorar significativamente la capacidad de equilibrio.
El nivel de 5 a 10 segundos se considera inferior al promedio, mientras que de 10 a 20 segundos muestra una estabilidad relativa. Si mantienes de 20 a 30 segundos, la capacidad de controlar el cuerpo ya está en un buen nivel.
Especialmente, si superas los 30 segundos sin tambalearte, tienes una mejor capacidad para mantener el equilibrio que aproximadamente el 90% de las personas de tu edad.
Si puedes mantener esta postura durante más de 30 segundos sin tambaleos significativos, tu capacidad de equilibrio pertenece a un grupo muy bueno. Esto generalmente muestra estabilidad en la parte inferior del cuerpo y una coordinación neuromuscular eficaz.