Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en el mundo. Además de factores familiares como fumar, una dieta poco saludable, estrés o poca actividad física, muchos expertos creen que los factores genéticos también pueden afectar el riesgo de enfermedad.
Según el Dr. Sanjay Bhat, cardiólogo intervencionista del Hospital Aster CMI (India), algunas enfermedades cardíacas pueden ser hereditarias, lo que significa que pueden aparecer en la familia debido a que los genes se transmiten de generación en generación. Si los padres o hermanos han tenido enfermedades cardíacas cuando eran jóvenes, el riesgo de otros miembros de la familia puede ser mayor. Se cree que algunas afecciones como el colesterol alto en sangre familiar, la presión arterial alta o algunos trastornos del músculo cardíaco están relacionadas con factores genéticos.
Sin embargo, los expertos enfatizan que los genes no son el único factor que determina el riesgo de enfermedad cardíaca. El estilo de vida y el entorno de vida siguen desempeñando un papel muy importante. El riesgo de enfermedad cardíaca puede aumentar cuando los factores genéticos se combinan con hábitos de vida poco saludables como fumar, comer desequilibrado, hacer poco ejercicio o estrés prolongado.
Algunas afecciones de salud también pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, especialmente cuando existen factores genéticos. Por ejemplo, la obesidad y el síndrome metabólico pueden estar relacionados con factores genéticos, pero un estilo de vida sedentario y una dieta alta en energía pueden empeorar esta afección. La diabetes tipo 2 también tiene factores genéticos, y cuando los niveles de azúcar en sangre aumentan durante mucho tiempo, los vasos sanguíneos pueden dañarse, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca.
Para evaluar el riesgo de enfermedad cardíaca hereditaria, los médicos suelen comenzar por conocer los antecedentes familiares, especialmente los casos de enfermedad cardíaca en la juventud. Se pueden realizar algunas pruebas como análisis de sangre para medir el colesterol y el azúcar en sangre, electrocardiogramas, ecocardiografías o pruebas de esfuerzo para evaluar la salud cardiovascular. En algunos casos especiales, los médicos también pueden prescribir pruebas genéticas.
Los expertos recomiendan que las personas se hagan chequeos médicos periódicos después de los 30 años, o antes si tienen antecedentes familiares de enfermedades cardíacas. La detección temprana de factores de riesgo ayudará a prevenir y controlar la enfermedad de manera más eficaz. Además, mantener un estilo de vida saludable como una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente, limitar el tabaquismo y controlar el estrés siguen siendo medidas importantes para proteger la salud cardiovascular, incluso si existen factores genéticos.