Según los expertos en nutrición, la okra proporciona vitamina C, vitamina K, folato y muchos compuestos antiinflamatorios naturales. Estos nutrientes juegan un papel importante en el apoyo a la formación de colágeno, un componente estructural del cartílago articular y el tejido conectivo, ayudando a que las articulaciones se muevan de manera más flexible.
Según Amy Gorin, una nutricionista estadounidense, complementar con verduras ricas en antioxidantes como la okra puede ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo. Ella dijo: "Los alimentos ricos en vitamina C y polifenoles pueden ayudar a proteger el tejido articular del impacto del estrés oxidativo y apoyar la salud ósea y articular".
Una de las formas de comer okra recomendadas por muchos expertos es hervir o cocinar ligeramente al vapor. Este método ayuda a retener la mayor parte de las vitaminas y minerales naturales de las verduras. Además, la okra se puede cocinar en sopa, saltear rápidamente con aceite de oliva o agregar a ensaladas, ayudando a aumentar el valor nutricional sin perder nutrientes importantes.
Además, la mucosidad natural de la okra contiene muchos polisacáridos, compuestos que pueden ayudar a lubricar las articulaciones y favorecer la salud digestiva. Cuando el sistema digestivo funciona bien, el cuerpo también absorbe los nutrientes necesarios para las articulaciones de forma más eficaz.