Sin embargo, los expertos creen que lo importante no es cortarlo por completo, sino comer el tipo correcto, la cantidad correcta y de la manera correcta.
Según la Asociación Estadounidense de Reumatología, las personas con ácido úrico alto deben limitar los mariscos con un alto contenido de purinas como el anchoa, el arenque, las sardinas, la caballa, el atún y los moluscos como las almejas, los mejillones y las almejas. Las purinas, cuando se metabolizan, producen ácido úrico, lo que aumenta el riesgo de brotes de gota en personas con constitución sensible.
Mientras tanto, algunos tipos de mariscos se pueden usar en cantidades moderadas, alrededor de 1-2 comidas por semana, 80-100 g cada vez, como camarones, cangrejos, cangrejos o pescado blanco. Los expertos recomiendan priorizar cocinar al vapor, hervir o asar con poca grasa, evitar freír o procesar demasiado salado porque puede aumentar la carga metabólica y retener agua.
Además de elegir los mariscos adecuados, las personas con ácido úrico alto deben beber suficiente agua para ayudar a la excreción de ácido úrico a través de los riñones. Limitar la cerveza, el alcohol, los refrescos con fructosa y no comer demasiada carne roja en la misma comida con mariscos también es un principio importante.
Los médicos señalan que, si tiene un ataque agudo de gota con síntomas de hinchazón, calor, enrojecimiento y dolor en las articulaciones, el paciente debe evitar temporalmente los mariscos hasta que la condición se estabilice. Luego puede volver a comer en pequeñas cantidades según las instrucciones de su médico o nutricionista.
En lugar de dietas extremas, una dieta equilibrada, control de peso y chequeos periódicos siguen siendo una base importante para ayudar a las personas con ácido úrico alto a reducir el riesgo de gota y mantener la calidad de vida.