Las hojas de perilla contienen muchos flavonoides, ácidos fenólicos, ácido rosmarínico, luteolina y otros compuestos antioxidantes.
Estos ingredientes activos no solo tienen propiedades antiinflamatorias, sino que también se ha investigado su capacidad para afectar el proceso de formación de ácido úrico.
Para aprovechar el valor nutricional de las hojas de perilla, se puede preparar una bebida sencilla en casa. Prepare unos 20-30 g de hojas frescas de perilla, lávelas varias veces bajo el grifo y remójelas en agua salada diluida durante unos 10 minutos.
Luego, hierva con 500 ml de agua durante unos 10-15 minutos, deje enfriar y luego beba durante el día. Puede agregar unas rodajas de limón para aumentar el sabor, pero debe limitar el azúcar, porque los altos niveles de azúcar, especialmente la fructosa, pueden aumentar la producción de ácido úrico en el cuerpo.
Además de hervir agua, las hojas de perilla también se pueden usar en ensaladas, comer pescado al vapor, pollo o cocinar sopa. Combinar la perilla con una dieta rica en verduras verdes, cereales integrales y proteínas magras aporta beneficios más integrales que solo beber agua de hojas de perilla.
Un punto notable es que el perilla también es rico en compuestos antioxidantes. Según los investigadores, el aumento del ácido úrico a menudo va acompañado de estrés oxidativo y reacciones inflamatorias. Los polifenoles del perilla pueden contribuir a reducir el daño celular causado por los radicales libres, apoyando así la salud metabólica en general.
Además de complementar con perilla, las medidas que han demostrado ayudar a reducir el ácido úrico todavía incluyen beber suficiente agua todos los días, mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente, limitar el alcohol y controlar la cantidad de alimentos ricos en purinas.
Estos son factores con evidencia científica mucho más sólida que el uso de una sola hierba.
En general, el agua de hojas de perilla es una bebida fácil de preparar, que contiene muchos compuestos antioxidantes y tiene el potencial de ayudar a controlar el ácido úrico a través del mecanismo de inhibición de las enzimas que producen ácido úrico en estudios preclínicos.
Sin embargo, esto solo debe considerarse como parte de una dieta saludable que apoye la reducción del ácido úrico, no como un tratamiento alternativo.