1. Mantén tus ojos y manos limpios.
Debes lavarte las manos con frecuencia con jabón antes de tocarte los ojos para limitar la invasión de bacterias y virus. Al mismo tiempo, evita frotarte los ojos o tocarte los ojos con manos sucias porque puede aumentar el riesgo de infección.
2. Mantén los ojos limpios y secos
El clima caluroso hace que el sudor y la suciedad se acumulen fácilmente alrededor de los ojos. Debes usar una toalla suave y limpia para limpiar el sudor y limpiar suavemente el área de los ojos. Después de nadar, lávate los ojos con agua limpia para eliminar los productos químicos o bacterias que puedan quedar.
3. Usa gafas de sol cuando salgas.
Los rayos UV de la luz solar pueden irritar y afectar la salud de los ojos. Cuando salgas, debes usar gafas de sol que sean resistentes a los rayos UV y un sombrero de ala ancha para proteger tus ojos de la luz solar directa.
4. No compartir objetos personales
Las toallas faciales, las toallas, el maquillaje para los ojos o las lentes de contacto son artículos que pueden propagar bacterias. Por lo tanto, no debes compartirlas con otras personas. Los usuarios de lentes de contacto también deben limpiar adecuadamente y evitar usarlas al nadar.
5. Mantén los ojos lo suficientemente húmedos
El calor y el uso prolongado del aire acondicionado pueden resecar los ojos y irritarlos fácilmente. Puedes usar lágrimas artificiales o gotas para los ojos según las instrucciones para mantener los ojos húmedos. Al mismo tiempo, también debes dejar que los ojos descansen cuando uses el teléfono o la computadora durante largos períodos de tiempo.
6. Protege los ojos al nadar
Nadar es una actividad común en verano, pero también plantea un riesgo potencial de infección ocular. Al nadar, debes usar gafas de natación para limitar el contacto del agua con los ojos. Si el agua te salpica los ojos, enjuaga con agua limpia inmediatamente después para reducir el riesgo de irritación e infección.