Sin embargo, no todo el mundo tiene la oportunidad de tomar el sol todos los días. Los expertos creen que todavía hay muchas maneras de complementar este nutriente de manera efectiva sin depender completamente de la luz solar.
Según la Facultad de Medicina de Harvard, una dieta es una fuente significativa de vitamina D si se construye de manera razonable. Los alimentos ricos en vitamina D incluyen pescado graso como el salmón, la caballa, las yemas de huevo y la leche que mejora los micronutrientes. Estos alimentos pueden ayudar a mantener niveles estables de vitamina D, especialmente en personas menos expuestas al sol.
Además, el uso de suplementos dietéticos también es recomendado por muchos expertos en caso de necesidad. La Dra. JoAnn Manson, experta en endocrinología de la Facultad de Medicina de Harvard, dijo: "Para las personas con deficiencia o alto riesgo, complementar con vitamina D en la dosis adecuada puede aportar beneficios evidentes para la salud ósea e inmunológica".
Además, algunos alimentos que aumentan la vitamina D, como los cereales, el jugo de naranja o la leche de nueces, también son opciones adecuadas para vegetarianos o personas con dietas limitadas. Sin embargo, según el Instituto Nacional de Salud de EE. UU., los usuarios deben tener en cuenta que no deben usar arbitrariamente dosis altas durante mucho tiempo, evitando el riesgo de exceso dañino.
Los expertos recomiendan que la suplementación con vitamina D se base en las necesidades personales, se puede verificar a través de pruebas y consultar a un médico. Incluso si no se toman el sol con regularidad, las personas aún pueden proteger activamente su salud si eligen el método correcto de suplementación.