A medida que envejecen, muchas personas tienden a hacer menos ejercicio en la parte superior del cuerpo. Mientras tanto, los flexiones laterales son ejercicios eficaces que ayudan a fortalecer los músculos abdominales, al tiempo que afectan los hombros, la espalda y el pecho. Este es también un buen trampolín para construir fuerza antes de pasar a los flexiones estándar en el suelo.
Cómo hacerlo: Párate frente a la caja de ejercicios o la silla, coloca ambas manos en la superficie de modo que los hombros estén alineados con la muñeca. Extiende las piernas hacia atrás, creando un ángulo de unos 45 grados con el suelo.
Aprieta los glúteos, los muslos y sujeta firmemente los abdominales. Dobla lentamente los codos, baja el cuerpo lo más cerca posible a la caja o silla, manteniendo la columna vertebral recta.
Empuja a la persona de nuevo a la posición inicial, con las palmas siempre presionadas sobre la superficie. Realiza 3 series, repitiendo 5 veces cada serie.
Para aumentar la eficacia, acerca los talones y las rodillas, y apreta activamente las piernas al bajarte. Esto ayuda a activar mejor los músculos abdominales en lugar de estirar las piernas (aunque la postura de estirar las piernas puede crear una sensación más firme). También puedes sujetar un bloque de yoga entre los muslos para ayudar a estirar los músculos.
En cuanto a la profundidad, debes bajar la persona a aproximadamente un puñado y medio de la superficie. Si el ejercicio sigue siendo difícil, levanta el punto de colocación de la mano, como la superficie de la mesa de la cocina, o comienza con los flexiones contra la pared para acostumbrarte.