Los flexiones contra la pared son un ejercicio sencillo, muy adecuado para principiantes o personas que no hacen ejercicio. En comparación con los flexiones en el suelo, este movimiento es más suave pero aún ayuda a fortalecer los músculos de las manos, el pecho y los hombros.
Cómo hacerlo: Párese recto, con la cara hacia la pared. Coloque ambas manos sobre la pared a la altura de los hombros. Extienda ambas piernas al ancho de los hombros, de pie a unos 50-70 cm de la pared.
Inhala lentamente con la nariz, durante unos 5 segundos dobla lentamente los codos, acerca el pecho a la pared. Mantén la espalda recta y los talones siempre al suelo.
Luego exhala lentamente por la boca, tardando unos 5 segundos en empujar a la persona de nuevo a su posición original. Repite el movimiento continuamente durante aproximadamente 1 minuto.
Este ejercicio se puede realizar fácilmente en casa. No solo ayuda a mantener y fortalecer los músculos, limita la atrofia muscular, sino que el movimiento también apoya una mejor circulación sanguínea, ayudando al cuerpo a recibir suficiente oxígeno y nutrientes. Con poco tiempo y intensidad moderada, el ejercicio casi no aumenta significativamente la presión arterial ni ejerce presión sobre los riñones.