Según información del hospital, la paciente pediátrica T.H. M. Q. (5 años, provincia de Quảng Ngãi) fue llevada a un centro médico en estado de dolor abdominal intenso después del desayuno, acompañado de síntomas de fatiga, labios pálidos y distensión abdominal. Los resultados de la radiografía en la clínica inicialmente detectaron un cuerpo extraño de contraste en la cavidad abdominal.
Cuando su familia le preguntó cuidadosamente, el niño dijo que había tragado un trozo de imanes de metal de aproximadamente 4x4 mm desde la tarde anterior, pero no recordaba la cantidad exacta. Inmediatamente después, el paciente fue trasladado al Hospital Infantil de la ciudad para recibir tratamiento especializado.
En el momento del ingreso, el niño todavía estaba consciente, sin fiebre, sin vómitos, los signos vitales estables. Sin embargo, las radiografías abdominales continuaron registrando imágenes de cuerpos extraños obstruidos, lo que dificultó la determinación de la cantidad específica.
Después de una consulta entre los especialistas en Gastroenterología, Cirugía General y Diagnóstico por Imágenes, los médicos determinaron que era muy probable que el niño hubiera tragado muchos imanes y estos imanes estuvieran adheridos entre sí en el interior del intestino. Esta es una situación con riesgo de causar daño grave al tracto digestivo, por lo que al paciente pediátrico se le indicó una cirugía de emergencia para extraer el cuerpo extraño.
La cirugía se desarrolló sin problemas, todos los imanes fueron retirados de forma segura. Después del proceso de seguimiento y tratamiento, la salud del paciente pediátrico se recuperó bien y fue dado de alta.
Los médicos dicen que, a diferencia de muchos cuerpos extraños comunes que pueden excretarse por sí solos a través del tracto digestivo, los imanes entrañan un riesgo particularmente peligroso. Si un niño traga dos o más imanes o traga imanes junto con otros cuerpos extraños metálicos, la fuerza de succión entre los objetos puede sujetar firmemente la pared intestinal, reduciendo la irrigación sanguínea, causando necrosis, perforación intestinal, obstrucción intestinal, fístula digestiva y peritonitis. Si no se detecta y trata a tiempo, el niño puede enfrentar complicaciones potencialmente mortales.
Para prevenir accidentes lamentables, los padres deben guardar objetos pequeños como imanes, paneles de botones de camisa, monedas, componentes de juguetes... fuera del alcance de los niños. Al dar a los niños fruta con granos grandes, es necesario quitar los granos antes de comer; al mismo tiempo, entrenar a los niños en el hábito de comer despacio, masticar bien, no comer mientras hablan o corren. Observar a los niños mientras juegan y comen también juega un papel importante para ayudar a detectar situaciones peligrosas a tiempo, llevando así a los niños a un centro médico a tiempo si sospechan haber tragado un objeto extraño.