El colágeno es una de las proteínas estructurales más importantes del cuerpo, que contribuye a la formación de la piel, el cabello, las uñas, los huesos y el cartílago. Cuando supera los 25 años, la cantidad de colágeno natural comienza a disminuir, lo que hace que la piel se vuelva menos firme, aparezcan arrugas, el cabello y las uñas se debiliten. Esta es también la razón por la que los suplementos de colágeno son cada vez más populares, especialmente entre los jóvenes.
Según el Dr. Khushboo Jha, Jefe del Departamento de Dermatología del Hospital Metro y fundador de One Skin Clinic (India), la disminución del colágeno con la edad es la principal razón por la que muchas personas recurren a los suplementos de colágeno para apoyar el cuidado de la piel y la salud.
Actualmente, este suplemento se vende comúnmente en forma de polvo para beber, cápsulas o solución. Los ingredientes se toman generalmente de vacas, pollos o pescado, luego se procesan para dividirlos en pequeños componentes que ayudan al cuerpo a absorberlos más fácilmente. Aunque es utilizado por muchas personas, el uso de este producto aún puede causar algunos efectos secundarios no deseados.
Uno de los efectos secundarios comunes son los trastornos digestivos. Algunas personas pueden experimentar hinchazón, distensión abdominal, estreñimiento o diarrea, especialmente cuando se usan dosis altas o en polvo. Las personas con sistemas digestivos sensibles deben comenzar con dosis bajas y tomarlas con las comidas para limitar el malestar.
El colágeno de origen pesquero a veces causa un olor a pescado o un olor desagradable incluso después de haber sido aromatizado. Esto no es dañino, pero puede dificultar que los usuarios lo mantengan durante mucho tiempo.
Las reacciones alérgicas también son un riesgo a tener en cuenta. Las personas alérgicas al pescado o a los mariscos no deben usar colágeno marino. Las manifestaciones pueden incluir urticaria, picazón, hinchazón de los labios o dificultad para respirar. En este caso, es necesario dejar de usarlo y acudir al médico de inmediato.
Algunas personas raras pueden experimentar dolores de cabeza o fatiga después de usar colágeno. La causa puede estar relacionada con aditivos o edulcorantes en el producto, en lugar del propio colágeno.
Además, algunos productos no controlados estrictamente pueden contener metales pesados como plomo o mercurio.
Por lo tanto, los consumidores deben elegir productos de marcas de renombre, probados por terceros. En teoría, el alto contenido de hidroxiprolina en el colágeno puede aumentar el riesgo de cálculos renales en personas con constitución sensible, aunque las pruebas actuales son limitadas.
Las mujeres embarazadas, lactantes, las personas con enfermedades autoinmunes o que están tomando medicamentos deben consultar a un médico antes de suplementar colágeno.
El colágeno puede aportar algunos beneficios para la piel y la salud, pero no es la solución adecuada para todos. Comprender los posibles efectos secundarios y usar correctamente las instrucciones le ayudará a considerar cuidadosamente antes de decidirse a suplementar.