Pequeños cambios pero que no se deben tomar a la ligera
Los niños son inherentemente hiperactivos, propensos a tropezar, olvidan antes y después o se quejan de dolores leves. Sin embargo, según los expertos, estas manifestaciones aparentemente normales pueden ser una señal temprana de un problema de salud grave si aparecen repetidamente y se prolongan.
La Dra. Saurav Samantray, neurocirujana pediátrica del Instituto de Ciencias Médicas de Kalinga (India), dijo: "En los niños, los síntomas suelen aparecer de forma dispersa y se explican fácilmente de forma sencilla. Los niños pequeños también tienen dificultades para expresar sus sentimientos, lo que hace que los adultos pasen por alto fácilmente los signos importantes".
Manifestaciones como dolores de cabeza, fatiga o irritabilidad a menudo se atribuyen a la presión académica o a cambios en la vida. Pero cuando estos signos no desaparecen, los padres deben prestar especial atención.
7 señales de advertencia a las que los padres deben prestar atención
Según los expertos médicos, algunos síntomas neurológicos pueden aparecer silenciosamente pero tienen un significado de advertencia:
Dolor de cabeza recurrente, especialmente por la mañana
Vómitos inexplicables
Pérdida de equilibrio, fácil tropezar
Cambios en la visión como visión borrosa o doble visión
Reducción de energía, poco interés en jugar
Convulsiones o epilepsia
Reducción de la concentración, resultados académicos en declive
Estos signos no siempre significan una enfermedad grave, pero cuando aparecen simultáneamente o durante mucho tiempo, es necesario someterse a un examen médico.
El diagnóstico precoz ayuda a aumentar las posibilidades de tratamiento
Lo preocupante no radica en un solo síntoma, sino en la progresión silenciosa con el tiempo. Si se detecta a tiempo, muchas enfermedades, incluidos los tumores cerebrales, pueden controlarse de manera más eficaz.
El diagnóstico precoz abre muchas opciones de tratamiento y ayuda a limitar el daño neurológico a largo plazo en los niños", enfatizó el Dr. Samantray.
Los médicos recomiendan a los padres que no entren en pánico, pero tampoco deben ser subjetivos. Seguir de cerca el comportamiento y la salud de los niños y llevarlos al médico cuando haya signos anormales es la mejor manera de proteger a los niños.
La atención oportuna puede marcar una gran diferencia en la detección y el tratamiento tempranos de las enfermedades, ayudando a los niños a desarrollarse de forma saludable e integral.