Los problemas digestivos en los recién nacidos son bastante comunes en los primeros meses de vida porque el sistema digestivo del bebé aún no se ha desarrollado completamente. Muchas manifestaciones iniciales se confunden fácilmente con reacciones fisiológicas normales, lo que dificulta que los padres los detecten temprano.
Según los pediatras, los recién nacidos pueden experimentar muchos problemas relacionados con la digestión, como vómitos frecuentes, hinchazón, estreñimiento, diarrea o mala alimentación. Algunos bebés que lloran durante mucho tiempo después de amamantar, hinchazón abdominal o aumento de peso lento también pueden estar relacionados con trastornos digestivos.
El Dr. Amar Bhise, médico consultor del Departamento de Cuidados Intensivos Pediátricos, Departamento de Neonatología y Pediatría del Hospital Motherhood (Pune, India), dijo que síntomas como vómitos frecuentes, sangre en las heces, hinchazón prolongada o falta de leche son signos que los padres deben tener en cuenta. Además de los síntomas en el tracto digestivo, los niños también pueden volverse irritables o incómodos anormalmente, especialmente después de comer. Estos pueden ser signos de que el estómago o los intestinos del bebé están teniendo problemas.
Las causas de los trastornos digestivos en los recién nacidos son bastante diversas. Las más comunes son los sistemas digestivos no completamente maduros. Además, algunos niños pueden ser alérgicos a la proteína láctea, intolerantes a los alimentos o con reflujo gastroesofágico.
Las infecciones intestinales causadas por virus o bacterias también pueden causar diarrea, vómitos y deshidratación en los niños. Además, amamantar incorrectamente, dejar que el bebé trague mucho aire o darle demasiada comida también puede causar molestias, hinchazón y vómitos en los niños.
Según el Dr. Amar Bhise, el tratamiento debe basarse en la causa específica. En muchos casos, el médico puede indicar cambios en la dieta, suplementos de probióticos, rehidratación o tratamiento de alergias e infecciones si es necesario.
Los padres no deben automedicarse ni aplicar remedios populares sin la guía del personal médico, ya que esto puede empeorar la condición del niño.
Para apoyar que el sistema digestivo del niño funcione mejor, los padres deben priorizar la lactancia materna si es posible. Después de cada toma de la leche, es necesario ayudar al bebé a eructar correctamente para limitar la hinchazón y los vómitos. Al comenzar a dar alimentos sólidos al bebé, se deben presentar cada tipo de alimento individualmente y controlar la reacción del bebé.
Además, mantener la higiene de los utensilios de alimentación, evitar que los niños coman demasiado y controlar la cantidad de agua también es muy importante para la salud digestiva de los recién nacidos.
Los médicos recomiendan que los padres lleven al niño al médico de inmediato si el bebé muestra síntomas de vómitos continuos, diarrea severa, fiebre, deshidratación, distensión abdominal, falta de leche, dificultad para respirar, somnolencia o no aumento de peso. Si los síntomas persisten o empeoran rápidamente, el niño necesita atención médica temprana para evitar complicaciones peligrosas.