La leche de soja es cada vez más popular como alternativa a la leche de vaca, especialmente en personas intolerantes a la lactosa o que siguen una dieta vegetal. Según las revisiones nutricionales y los estudios clínicos, beber leche de soja todos los días puede crear muchos cambios positivos para el cuerpo, pero no todos son adecuados.
Beneficios reconocidos por la ciencia
La soja contiene isoflavonas, compuestos vegetales con una estructura similar al estrógeno, y también tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Según el nutricionista Aviv Joshua, máster en ciencias de la nutrición, experto en nutrición registrado en los Estados Unidos, las isoflavonas como la genisteína ayudan a neutralizar los radicales libres, contribuyendo así a reducir las reacciones inflamatorias crónicas, factores relacionados con las enfermedades cardiovasculares y los trastornos metabólicos.
Muchos estudios demuestran que la leche de soja puede mejorar el perfil de lípidos en sangre. La proteína de soja y las isoflavonas ayudan a reducir el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y apoyan el aumento del colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL). Además, el bajo contenido natural de grasas saturadas hace que la leche de soja sea una opción beneficiosa para el corazón.
También se ha demostrado que la soja tiene la capacidad de ayudar a controlar la presión arterial y el peso. Gracias a su riqueza en proteínas vegetales, la leche de soja ayuda a crear una sensación de saciedad duradera, ayuda a controlar la ingesta de energía y mejora la sensibilidad a la insulina. En las mujeres menopáusicas, las isoflavonas pueden contribuir a reducir los sofocos y limitar la pérdida ósea.
Notas al usar diariamente
Aunque en general es seguro, la leche de soja no es adecuada para personas alérgicas a la soja. Algunas personas pueden experimentar trastornos digestivos leves. Según las recomendaciones del Instituto de Investigación del Cáncer de EE. UU., consumir 1-2 porciones de alimentos de soja al día se considera adecuado para adultos sanos.
Las mujeres embarazadas, las personas con enfermedad tiroidea o antecedentes de cáncer de mama deben hablar con un médico antes de usarlo con regularidad. Los expertos enfatizan que la leche de soja debe ser parte de una dieta equilibrada, no la única solución para la salud.