El matcha tiene un alto contenido de antioxidantes, especialmente EGCG, un compuesto que ayuda a reducir la inflamación y el estrés oxidativo a nivel celular. A medida que el cuerpo envejece, el aumento del estrés oxidativo puede provocar el envejecimiento celular y muchas enfermedades crónicas. Agregar matcha a la dieta puede ayudar al cuerpo a combatir este proceso.
A diferencia del té verde normal, el matcha es una forma de polvo de hojas de té, por lo que conserva un mayor contenido de polifenoles, incluyendo EGCG y otros antioxidantes.
Además, el matcha también contiene compuestos prebióticos, que ayudan a nutrir las bacterias beneficiosas en el intestino. Estos compuestos apoyan la producción de butiratos, un importante antiinflamatorio, que contribuye a fortalecer la barrera intestinal y regular el sistema inmunológico. Un sistema microbiano intestinal saludable no solo ayuda a una mejor digestión, sino que también está relacionado con el proceso de envejecimiento y la salud en general.
Además de los beneficios digestivos y antiinflamatorios, el matcha también apoya la salud cerebral gracias a la combinación de cafeína y L-teanina. Este compuesto ayuda a aumentar la capacidad de concentración, mejorar la memoria y brindar un estado de alerta pero no inquietante como el café. La L-teanina también tiene el efecto de proteger las células nerviosas, apoyando la función cognitiva a medida que aumenta la edad.
Sin embargo, debido a que contiene un contenido de cafeína relativamente alto, las personas sensibles a la cafeína deben considerar o limitar el uso de matcha para evitar afectar el sueño y los nervios.