Un derrame cerebral es una emergencia médica que ocurre cuando el flujo sanguíneo a una parte del cerebro se interrumpe o cuando los vasos sanguíneos del cerebro se rompen. Cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno y nutrientes, las células nerviosas pueden morir en solo unos minutos. Dado que el cerebro controla el movimiento, el lenguaje, la memoria y muchas otras funciones vitales, las consecuencias de un derrame cerebral suelen ser graves, incluso potencialmente mortales.
Lo preocupante es que los síntomas del accidente cerebrovascular suelen aparecer repentinamente y a veces son bastante vagos, lo que hace que muchas personas sean subjetivas o se retrasen en la atención de emergencia. La identificación temprana y el tratamiento oportuno pueden marcar una gran diferencia entre la recuperación completa y la discapacidad a largo plazo. A continuación, se presentan 5 signos de advertencia de accidente cerebrovascular que no deben ignorarse:
Debilidad o entumecimiento repentino en un lado del cuerpo
Esta es la manifestación más común. El paciente puede experimentar entumecimiento o debilidad en la cara, los brazos o las piernas, especialmente si solo ocurre en un lado del cuerpo. Los signos fáciles de notar incluyen una cara flácida en un lado, una sonrisa torcida, no poder levantar ambos brazos uniformemente o una sensación de entumecimiento evidente en las extremidades.
Difícil de hablar o incomprensible
Un derrame cerebral puede afectar la región del cerebro que controla el lenguaje. El paciente puede tartamudear, cecear, usar palabras incorrectas o no poder formar una frase completa. En algunos casos, no entienden lo que está diciendo la otra persona o no pueden repetir una frase simple. Si ven que alguien de repente habla desordenadamente, deben pensar inmediatamente en el riesgo de derrame cerebral.
Trastornos de la visión repentinos
Los cambios en la visión pueden ocurrir en uno o ambos ojos y, por lo general, no causan dolor, por lo que se pasan por alto fácilmente. Los pacientes pueden tener visión borrosa, doble visión, pérdida temporal de visión en un ojo o aparición de áreas oscuras en el campo de visión.
Dolor de cabeza intenso, anormal
Un dolor de cabeza repentino y intenso puede ser un signo de un derrame cerebral hemorrágico. El dolor generalmente comienza rápidamente, sin una causa clara, y puede ir acompañado de vómitos, mareos o desmayos.
Pérdida de equilibrio, mareos o mala coordinación
El accidente cerebrovascular también puede afectar a la región del cerebro que controla el equilibrio y el movimiento. El paciente puede experimentar mareos intensos, caminar tambaleándose, perder la coordinación de brazos y piernas o caídas repentinas.
El tiempo es un factor decisivo en el tratamiento de los accidentes cerebrovasculares. Cuanto antes se intervenga, mayor será la capacidad de restaurar el flujo sanguíneo y limitar el daño cerebral. El tratamiento oportuno ayuda a aumentar las posibilidades de supervivencia y reducir el riesgo de discapacidad a largo plazo.