El desayuno juega un papel muy importante en el control del azúcar en sangre después de comer. Sin embargo, muchos alimentos aparentemente saludables contienen bastante azúcar. Por ejemplo, el yogur bajo en grasa servido con miel y papas fritas puede hacer que el cuerpo ingrese una gran cantidad de carbohidratos refinados.
Mientras tanto, el azúcar en sangre suele tener una tendencia al alza por la mañana. Si se mantiene esta forma de comer durante mucho tiempo, el cuerpo es propenso a caer en fatiga, somnolencia, dificultad para concentrarse durante el día e incluso afecta negativamente la salud.
Según los expertos, las proteínas y las grasas saludables son factores que ayudan a limitar el aumento de azúcar en sangre después de las comidas. Por lo tanto, estos dos grupos de nutrientes deben complementarse completamente en el desayuno.
Un menú sugerido puede incluir: huevos fritos (unos 3 huevos) con queso, ensalada de atún con aceite de oliva, pan integral con mantequilla, yogur bajo en azúcar pero rico en grasas, nueces y una taza de café.
Además de las comidas principales, los alimentos utilizados antes de hacer ejercicio para reponer energía también pueden causar fuertes fluctuaciones en el azúcar en sangre que muchas personas no notan. Por ejemplo, algunas personas suelen comer plátanos o beber bebidas energéticas antes de hacer ejercicio. Si consumen demasiada azúcar, el azúcar en sangre puede aumentar rápidamente y luego disminuir repentinamente, incluso provocando hipoglucemia severa, mareos, pérdida de fuerza y afectando el rendimiento del ejercicio.
Esta situación es aún más probable que ocurra si antes de hacer ejercicio comes muchos carbohidratos, especialmente carbohidratos refinados como galletas dulces, refrescos o helados. Cuando el cuerpo consume muchos dulces, se secretará insulina en grandes cantidades para reducir el azúcar en sangre, lo que hace que el azúcar en sangre baje rápidamente. Al mismo tiempo, durante el ejercicio, los músculos también usan más azúcar de la sangre, lo que hace que el azúcar en sangre sea aún más propenso a bajar bruscamente.