El Dr. Josh Axe, nutricionista (EE. UU.), dijo: "El sésamo negro no solo es bueno para el sistema cardiovascular, sino que también apoya la función renal gracias a su capacidad antiinflamatoria y de proteger las células del daño". Mientras tanto, algunos estudios publicados en el Journal of Agricultural and Food Chemistry (EE. UU.) también registraron la fuerte actividad antioxidante del sésamo negro, contribuyendo a proteger el cuerpo de los agentes nocivos.
En particular, en la medicina tradicional, la sésamo negro se utiliza a menudo para tonificar los riñones y nutrir la sangre, especialmente adecuado para personas que están cansadas, tienen el pelo blanco prematuro o debilidad física. Cuando se combina el sésamo negro con otros alimentos como frijoles negros o miel, se dice que el efecto nutritivo aumenta.
La forma de usarlo es bastante sencilla: se puede tostar hasta que esté cocido el sésamo negro, molerlo finamente y luego comerlo con gachas, yogur o preparar una bebida. Sin embargo, los expertos recomiendan no abusar de él, especialmente para las personas con sistemas digestivos débiles.
En un contexto en el que muchos jóvenes se enfrentan al riesgo de deterioro de la función renal debido a un estilo de vida poco saludable, complementar alimentos naturales como el sésamo negro puede ser una opción sencilla pero beneficiosa a largo plazo.