Según la Dra. Gabriela Rodríguez Ruiz (fermera de cirugía para adelgazar certificada por el consejo de administración de VIDA Wellness and Beauty), hay dos tipos de grasa: grasa subcutánea (el tipo visible) y grasa visceral.
La grasa visceral se encuentra profundamente alrededor de los órganos importantes, puede liberar compuestos inflamatorios en la sangre. Estos son factores que conducen a complicaciones graves como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes. Por lo tanto, la eliminación de la grasa abdominal es un requisito esencial para proteger la salud en general.
Primero, priorice un desayuno salado y rico en proteínas. Muchas personas tienen la costumbre de desayunar con dulces como sándwiches, cereales o panqueques. Sin embargo, la nutricionista Mary Sabat (EE. UU.) dice que esta es una forma equivocada de comenzar un nuevo día si quieres reducir la grasa abdominal.
Los dulces provocan un aumento repentino de la insulina, lo que provoca antojos y comer demasiado al final del día. En cambio, elige un desayuno salado y rico en proteínas como huevos salteados con espinacas, pan integral o carne magra mezclada con verduras. Un desayuno salado ayuda a estabilizar el azúcar en sangre, crea una sensación de saciedad duradera y promueve la quema de grasa desde el principio del día.
Segundo, beba jugo de limón o vinagre de sidra de manzana con el estómago vacío. Después de una larga noche, el cuerpo cae en deshidratación. La experta Mary Sabat explica que beber un vaso grande de agua mezclado con un poco de jugo de limón o una cucharada de vinagre de sidra de manzana ayudará a rehidratarse rápidamente.
Este hábito activa el sistema digestivo y ayuda al hígado a desintoxicarse. En particular, el vinagre de sidra de manzana tiene la capacidad de regular los niveles de azúcar en sangre y controlar eficazmente los antojos. Mantener esto ayuda a reducir la hinchazón y a apoyar un abdomen más plano con el tiempo.
Tercero, practica la respiración profunda. Pocos esperan que la respiración esté relacionada con la grasa abdominal. Dedica 5-10 minutos cada mañana a practicar la respiración profunda para ayudar a calmar el sistema nervioso y reducir los niveles de cortisol (hormona del estrés). Cuando los niveles de cortisol son bajos, el cuerpo tiende menos a acumular grasa abdominal y también es más fácil controlar las emociones, evitando picar debido al estrés durante el resto del día.
Finalmente, controlar el estrés desde el principio. El estrés es la principal causa del aumento de peso y la acumulación de grasa. La Dra. Rodríguez Ruiz enfatiza que la gestión del estrés es una parte indispensable del plan para reducir la grasa abdominal. En lugar de apresurarte a comenzar el trabajo, debes dedicar poco tiempo a actividades como yoga o meditación. Estas técnicas ayudan a reducir los niveles de estrés, apoyando un proceso de pérdida de peso más saludable y sostenible para las personas mayores de 50 años.