Según los expertos en nutrición, los tomates tienen un bajo contenido de purinas, un factor importante en el control del ácido úrico porque las purinas, cuando se descomponen, forman ácido úrico en el cuerpo. Además, los tomates también son ricos en vitamina C, una sustancia que ha demostrado ser capaz de ayudar a reducir los niveles de ácido úrico en sangre. La Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, EE. UU., dijo que los alimentos ricos en vitamina C, especialmente las verduras y frutas, pueden ayudar a reducir los niveles de ácido úrico y ayudar a controlar la gota.
No solo eso, los tomates también contienen licopeno, un poderoso antioxidante que ayuda a reducir la inflamación, lo que puede ayudar a limitar los episodios de dolor causados por el aumento del ácido úrico. Los tomates no son un alimento que suele causar brotes de gota, y gracias a su contenido de vitamina C y licopeno, esta fruta puede brindar beneficios antiinflamatorios y ayudar a controlar la enfermedad. Sin embargo, algunas personas sensibles pueden experimentar un aumento del ácido úrico debido al compuesto glutamato en los tomates, por lo que es necesario controlar las reacciones individuales.
Los expertos también recomiendan usar tomates frescos, procesados simplemente como ensaladas, sopas o jugos. Evita los productos procesados como la salsa de tomate con mucho azúcar o sal porque pueden aumentar el riesgo de inflamación y trastornos metabólicos. Al mismo tiempo, mantener una dieta rica en verduras, frutas y beber suficiente agua también ayuda al cuerpo a eliminar el ácido úrico de manera más efectiva.
La suplementación adecuada de tomates, combinada con una dieta saludable y un estilo de vida científico, puede contribuir a controlar el ácido úrico y reducir el riesgo de gota a largo plazo.