El 6 de abril (hora local), la Agencia Nacional de Marketing de Petróleo de Irak (SOMO) emitió un documento urgente instando a las compañías petroleras a completar la nominación de buques y confirmar el volumen del contrato de acuerdo con los términos acordados.
Esta medida tiene como objetivo aprovechar al máximo la "ventana" diplomática cuando Irán excluye a Irak de la lista de restricciones de tránsito en la principal ruta marítima del Golfo. SOMO afirma que todos los puertos de exportación, incluido el Puerto de Petróleo de Basrah (BOT) y las instalaciones relacionadas, están actualmente en estado de máxima operación para llevar a cabo todos los programas de descarga sin encontrar ninguna limitación.
Se espera que la restauración del flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz ayude a este país miembro de la OPEP a revivir la producción que ya ha disminuido drásticamente, hasta unos 800.000 barriles por día el mes pasado debido al impacto del conflicto.
Sin embargo, los observadores del mercado señalan que el mayor desafío actual no radica en la capacidad operativa de Irak, sino en la psicología de vacilación de los armadores internacionales. A pesar de la inmunidad de Irán, el riesgo de seguridad marítima del conflicto entre las coaliciones estadounidense-israelí e iraní todavía hace que los costos de los seguros se disparen, lo que dificulta la implementación real de los planes de SOMO.
El hecho de que el buque Ocean Thunder de Malasia cruzara el estrecho sin problemas el pasado fin de semana se considera una prueba importante, que agrega esperanza para el plan de recuperación de Irak. Sin embargo, para devolver la producción a la normalidad, Irak necesita demostrar la seguridad absoluta para toda la flota petrolera internacional en lugar de solo unos pocos socios privilegiados.
En las próximas 24 horas, la reacción de los principales clientes a la solicitud de SOMO será la señal más clara. Si las flotas petroleras internacionales regresan simultáneamente a Basora, el mercado energético podría enfriarse. Por el contrario, si los muelles siguen sin barcos, Irak se enfrentará a una crisis económica más prolongada de lo previsto.