El plátano se calienta
Calentar los plátanos puede aumentar el contenido de oligosacáridos, un tipo de carbohidrato beneficioso para el microbioma intestinal. Cuando se combina con la cantidad de fibra natural en los plátanos, ayudan a nutrir las bacterias beneficiosas, apoyan la digestión y mejoran la motilidad intestinal. Un sistema digestivo más eficaz también contribuye a ayudar a controlar el peso y reducir la acumulación de grasa visceral.
Para realzar el sabor, puedes rociar un poco de aceite de oliva sobre los plátanos antes de calentarlos o combinarlos con yogur. Agregar canela en polvo o cacao en polvo sin azúcar también hace que el plato sea más atractivo y adecuado para una dieta saludable.
Plátanos congelados
Los plátanos congelados son una opción adecuada para los días calurosos y pueden reemplazar los postres azucarados. Algunos estudios demuestran que los plátanos maduros contienen más compuestos antioxidantes, incluidos los polifenoles. Cuando se conservan en frío correctamente, los plátanos aún conservan muchos nutrientes beneficiosos.
Los polifenoles están relacionados con el proceso antioxidante, apoyan el metabolismo de las grasas y controlan el peso. Por lo tanto, los plátanos congelados pueden convertirse en un refrigerio adecuado para las personas que persiguen el objetivo de reducir la grasa visceral.
Para conservarlo, se puede pelar el plátano, ponerlo en una caja sellada o envolverlo herméticamente antes de congelarlo para limitar la entrada de humedad y aire.
Plátano verde
Los plátanos verdes o los plátanos poco maduros contienen más almidón resistente que los plátanos maduros. Este es un tipo de almidón difícil de digerir, que ayuda a crear una sensación de saciedad duradera y ralentiza la absorción de azúcar en la sangre.
Cuando entran en el intestino grueso, el almidón resistente se convierte en una fuente de alimento para las bacterias intestinales beneficiosas, creando así ácidos grasos de cadena corta beneficiosos para la salud. Se cree que estos compuestos pueden apoyar el metabolismo energético, reducir la acumulación de grasa visceral y mejorar la salud intestinal.
Sin embargo, las personas con hinchazón frecuente o síndrome del intestino irritable deben considerarlo porque los carbohidratos resistentes pueden hacer que los síntomas incómodos sean más evidentes.