Combate la inflamación y previene el estrés oxidativo
El estrés oxidativo y la inflamación crónica son 2 factores que aumentan el riesgo de enfermedad renal crónica.
Cuando el ajo se pica o machaca, el compuesto alicina se activa y desarrolla fuertemente propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. La adición de ajo a la dieta ayuda a proteger las células renales del ataque de los radicales libres, manteniendo así la función de filtración renal estable con el tiempo.
Apoyo a la prevención de enfermedades cardiovasculares
La hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares son factores de riesgo directos que conducen a la disminución de la función renal.
La alicina promueve que el cuerpo produzca óxido nítrico, una sustancia que tiene el efecto de dilatar los vasos sanguíneos de forma natural, facilitando el flujo sanguíneo y reduciendo eficazmente la presión arterial.
Además, el ajo molido actúa directamente sobre las paredes de las arterias, ayudando a minimizar y prevenir la acumulación de lípidos (grasa en la sangre).
Mantener los vasos sanguíneos sanos ayuda a asegurar un flujo sanguíneo abundante a los riñones, creando condiciones favorables para que los riñones filtren los desechos y los líquidos excesivos del cuerpo de manera óptima.