Muchas personas creen que el ajo en vinagre puede apoyar la salud cardiovascular, fortalecer la inmunidad y ayudar al cuerpo a combatir la inflamación. Sin embargo, los expertos recomiendan no abusar de este plato.
Según el Centro Nacional para la Salud Complementaria e Integrada de EE. UU. (NCCIH), el ajo contiene muchos compuestos de azufre bioactivos, entre los que destaca la alicina. Algunos estudios demuestran que el ajo puede ayudar a reducir el colesterol, la presión arterial y contribuir a mejorar la salud cardiovascular en cierta medida.
Sin embargo, comer demasiado ajo, incluso en forma de vinagre, puede causar efectos no deseados. Comer grandes cantidades de ajo al día puede provocar hinchazón, indigestión, ardor de estómago, reflujo ácido o olor a aliento fuerte.
Los expertos en nutrición recomiendan que los adultos solo coman en cantidades moderadas, unos pocos dientes de ajo al día en lugar de usarlos continuamente en grandes cantidades. Las personas con enfermedades estomacales, úlceras digestivas o reflujo frecuente deben tener precaución porque tanto el ajo como el vinagre pueden aumentar la sensación de incomodidad en el tracto digestivo.
Además, las personas que están tomando anticoagulantes o preparándose para una cirugía también deben consultar a un médico antes de usar ajo durante mucho tiempo. Algunos estudios muestran que el ajo puede afectar el proceso de coagulación sanguínea.