Beber suficientes 2-3 litros de agua al día es una de las medidas más importantes para aumentar la excreción de ácido úrico a través de los riñones. Esta es una forma de reducir el ácido úrico en sangre de forma natural y segura mediante un mecanismo que promueve el flujo sanguíneo a través de los riñones, creando condiciones favorables para ayudar a los riñones a filtrar y excretar el ácido úrico. Además, beber mucha agua todos los días también ayuda a diluir los niveles de ácido úrico en la orina, previniendo la precipitación de ácido úrico y la formación de cálculos renales.
Beber suficiente agua, limitar los alimentos ricos en purinas, el alcohol y las bebidas azucaradas son cambios en la dieta que pueden ayudar a controlar el ácido úrico y reducir el riesgo de brotes de gota.
Uno de los hábitos simples que ayuda a ayudar a la eliminación del ácido úrico es mantenerse hidratado. Cuando el cuerpo no está deshidratado, los riñones tienen mejores condiciones para secretar ácido úrico a través de la orina. Las pautas sobre la gota también recomiendan a los pacientes que eviten deshidratarse y beban suficientes líquidos durante el día.
En lugar de beber una gran cantidad de agua en un corto período de tiempo, debe dividirse en varias veces y beber regularmente durante el día. La cantidad de agua necesaria depende de la condición física, el clima y el nivel de ejercicio. Las personas con enfermedad renal, insuficiencia cardíaca o que estén siendo requeridas por un médico para limitar el agua deben consultar a un profesional antes de aumentar la cantidad de agua que beben.
Un vaso de agua tibia por la mañana puede ser un hábito fácil de hacer para comenzar un nuevo día y reponer líquidos en el cuerpo. Sin embargo, el agua tibia no debe considerarse como un método directo para reducir el ácido úrico; el factor importante sigue siendo mantenerse hidratado durante todo el día.