En la vida moderna, el uso de teléfonos, computadoras y dispositivos electrónicos se ha convertido en un hábito común. Sin embargo, pasar demasiado tiempo frente a la pantalla puede afectar el sistema endocrino, especialmente las hormonas relacionadas con el sueño, el estrés y el metabolismo.
Las hormonas juegan un papel en la regulación de muchas funciones importantes como el sueño, el estado de ánimo, el apetito y los niveles de energía. Cuando este equilibrio se rompe, el cuerpo puede experimentar problemas como insomnio, fatiga, aumento de peso o trastornos emocionales.
Según la Dra. Shobha Gupta, Directora Médica del Centro de FIV Mother's Lap (Nueva Delhi, India), el contacto prolongado con dispositivos electrónicos no es solo un problema de rutina, sino que también tiene un claro impacto biológico.
El tiempo de uso excesivo de la pantalla puede alterar el ritmo circadiano, los relojes internos controlan el ciclo sueño-vigilia y la secreción de hormonas", dijo.
Una de las principales causas es la luz azul emitida por la pantalla. Este tipo de luz hace que el cerebro reciba señales similares a las del día, inhibiendo así la producción de melatonina, una hormona que ayuda al cuerpo a conciliar el sueño. Cuando la melatonina disminuye, puede tener dificultades para dormir, dormir poco profundamente y sentirse cansado al día siguiente.
No solo afecta el sueño, sino que el uso prolongado de dispositivos electrónicos también puede aumentar el cortisol, la hormona relacionada con el estrés. Cuando el cerebro está constantemente estimulado por el trabajo o las redes sociales, el cuerpo es propenso a caer en un estado de estrés prolongado, lo que lleva a la ansiedad, la irritabilidad y la disminución de la energía.
Además, el hábito de sentarse mucho tiempo frente a la pantalla también reduce la actividad física, afectando la insulina, la hormona que controla el azúcar en sangre. Esto puede aumentar el riesgo de trastornos metabólicos y aumento de peso con el tiempo.
En las mujeres, los trastornos del sueño prolongados también pueden afectar las hormonas reproductivas como el estrógeno y la progesterona, lo que hace que el ciclo menstrual sea irregular.
Según la Dra. Shobha Gupta, incluso usar una pantalla durante 1 a 2 horas antes de acostarse puede ralentizar la secreción de melatonina.
El cuerpo depende de las señales de luz natural. Cuando estas señales son reemplazadas por la luz de los dispositivos electrónicos, el reloj biológico se desordenará", enfatizó.
Los signos de advertencia pueden incluir dificultad para dormir, fatiga prolongada, cambios de humor, aumento de peso de causa desconocida o trastornos menstruales. Si esta condición persiste, los usuarios deben ajustar sus hábitos de vida o buscar asesoramiento médico.
Para minimizar los efectos negativos, se debe limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse, mantener un horario de vida estable, aumentar el movimiento y la exposición a la luz natural durante el día.
En general, las pantallas electrónicas son una parte indispensable de la vida moderna, pero el uso excesivo puede afectar el equilibrio hormonal. Ajustar el estilo de vida es un factor importante para proteger la salud a largo plazo.