Según un grupo de investigación liderado por el epidemiólogo Fang Hua Liu del Hospital Shengjing (Universidad Médica de China), el grupo sanguíneo B es el único vínculo que alcanza el nivel de evidencia más convincente al analizar cientos de estudios sobre el grupo sanguíneo y la salud.
Los científicos revisaron 51 revisiones sistemáticas, incluyendo 270 conexiones entre el grupo sanguíneo ABO, el factor Rh y muchos tipos diferentes de enfermedades. Después de descartar los resultados inconsistentes o de baja fiabilidad, solo quedaba una conexión claramente confirmada: el grupo sanguíneo B aumenta el riesgo de diabetes tipo 2.
Las personas con tipo de sangre B, ya sea Rh positivo o negativo, tienen un riesgo promedio de enfermedad aproximadamente un 28% mayor que las personas sin este tipo de sangre.

Sin embargo, los expertos enfatizan que este es solo un factor de riesgo relativamente pequeño. Factores como la dieta, el peso y el estilo de vida todavía tienen un impacto significativamente mayor.
Los estudios demuestran que consumir 50 gramos de carne procesada al día puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 hasta en un 37%, mientras que un estilo de vida sedentario puede duplicar el riesgo. El sobrepeso sigue siendo uno de los factores de riesgo más fuertes para esta enfermedad.
Actualmente, los científicos no han identificado con precisión la causa por la que el grupo sanguíneo B está relacionado con la diabetes. Algunas hipótesis sugieren que los microorganismos intestinales pueden desempeñar un cierto papel, pero se necesita más investigación para verificarlo.
Los autores recomiendan que las personas no se preocupen demasiado si pertenecen al grupo sanguíneo B. Mantener una dieta saludable, hacer ejercicio regularmente y controlar el peso siguen siendo las medidas más eficaces para prevenir la diabetes tipo 2.