Si bien los medicamentos son fundamentales para el manejo de la colitis ulcerosa, los hábitos diarios, especialmente lo primero que se hace por la mañana, afectarán la sensación de los síntomas controlados.
A continuación, se presentan los hábitos matutinos que ayudan a controlar la colitis ulcerosa que debes probar según lo recomendado por los nutricionistas:
Empieza la mañana suavemente.
Para las personas con colitis ulcerosa, al despertar, moverse y comenzar a comer o beber, el reflejo estomacal puede comenzar, lo que lleva a calambres o deposiciones frecuentes. Por lo tanto, dése tiempo para relajarse suavemente, como despertarse 15-30 minutos antes, disfrutar del desayuno y dedicar tiempo al baño sin prisas.
Los expertos también recomiendan pequeños ejercicios repetitivos para calmar el sistema nervioso, como practicar la atención plena, evitar el exceso de esfuerzo al comienzo del día, ayudar a reducir el estrés y apoyar la conexión entre el intestino y el cerebro.
Rehidratación gradual
La hidratación puede ser un paso importante por la mañana para las personas que viven con colitis ulcerosa. Incluso la deshidratación leve puede provocar fatiga, dolor de cabeza y mareos.
Comenzar el día con agua ayuda a combatir la pérdida de líquidos durante la noche, pero no debes beber grandes cantidades al mismo tiempo, ya que puede activar el reflejo gástrico y acelerar el movimiento.
Para las personas que tienen heces líquidas con frecuencia, complementar con electrolitos puede mejorar la hidratación. Sin embargo, se deben elegir bebidas diseñadas para rehidratar en lugar de bebidas deportivas con alto contenido de azúcar, ya que pueden empeorar los síntomas digestivos de algunas personas durante la diarrea.
Desayuno nutritivo y ligero
Lo que comes y cuándo puedes dar forma a la reacción del intestino durante el resto de la mañana. Las comidas ricas en grasas pueden aumentar el peristaltismo intestinal y agravar la emergencia en algunas personas.
En cambio, los alimentos que tienden a ser más suaves para la digestión, como la avena bien cocida, el yogur, los huevos, el pan tostado con almidón agrio o los batidos simples sin altos suplementos de fibra,... serán adecuados para el desayuno y más tolerables para las personas con colitis ulcerosa.
Los expertos señalan que estos hábitos pueden complementar la atención médica, pero no pueden reemplazarlos por completo. La colitis ulcerosa es altamente personalizada. Por lo tanto, es importante trabajar con un gastroenterólogo y un nutricionista registrado con experiencia en salud digestiva para ajustar los hábitos según sus síntomas, planes de tratamiento y su vida diaria.