Esta condición, también conocida como sarcopenia, aumenta el riesgo de caídas, fracturas, reduce la movilidad y afecta la calidad de vida. Los expertos recomiendan que, además del ejercicio, una dieta razonable juega un papel importante en la ralentización del proceso de pérdida muscular.
Según los expertos, las personas mayores de 60 años deben priorizar la suplementación de proteínas de alta calidad en cada comida para mantener y regenerar la masa muscular. Los alimentos ricos en proteínas como el pescado, la carne magra, los huevos, la leche, los camarones, la soja y los productos de soja son opciones adecuadas. La proteína se compara con el "ingreso para la construcción" de los músculos, ayudando a limitar la atrofia muscular causada por la edad.
Además, las personas mayores deben comer una variedad de alimentos para asegurar un suministro suficiente de vitaminas y minerales. Las verduras, las frutas frescas, los cereales integrales y las nueces no solo complementan la fibra, sino que también proporcionan vitamina D, vitaminas del grupo B, potasio y magnesio, nutrientes que contribuyen a apoyar el funcionamiento del sistema muscular y óseo.
Los expertos también señalan que muchas personas mayores comen mal o reducen en exceso los alimentos ricos en proteínas por temor al colesterol o a la indigestión. Esto puede hacer que la cantidad de proteína que entra en el cuerpo no satisfaga las necesidades, lo que acelera el proceso de pérdida muscular. Por lo tanto, las personas mayores deben mantener una dieta equilibrada, no saltarse comidas y dividir las porciones si comen mal.
Además de la nutrición, el ejercicio también es la "llave" para proteger los músculos. Xinhua recomienda que los ejercicios de resistencia como el ejercicio con tiras elásticas, sentarse boca abajo contra la pared o levantar pesas ligeras combinados con una dieta rica en proteínas ayudarán a mantener la fuerza muscular, mejorar la movilidad y reducir el riesgo de caídas en los ancianos.