Sin embargo, según los expertos dentales, si se usa incorrectamente, este producto solo ocultará el mal olor temporalmente, e incluso puede prolongar la situación.
El mal aliento crónico suele originarse en la placa, las enfermedades de las encías, la acumulación de bacterias en la lengua, la boca seca o algunas afecciones como el reflujo gástrico. Por lo tanto, solo enjuagarse la boca no resolverá la causa del olor.
Un error común es usar enjuague bucal en lugar de cepillarse los dientes y limpiar las encías. Los expertos dicen que el enjuague bucal no puede eliminar la placa y los restos de comida entre los dientes, como cepillos de dientes o hilo dental. Si no se realiza una higiene mecánica adecuada, las bacterias seguirán creciendo y creando mal olor.
Muchas personas también abusan del enjuague bucal que contiene alcohol con la idea de que cuanto más antibacteriano, mejor. De hecho, el alcohol puede secar la cavidad bucal, mientras que la saliva juega un papel en la eliminación de bacterias y la neutralización del ácido. Cuando la cantidad de saliva disminuye, el aliento puede volverse más maloliente.
Otro error es elegir un enjuague bucal basado únicamente en el olor. Estos productos pueden ayudar a ocultar el olor durante un corto período de tiempo, pero no tratan la causa del mal aliento. Las personas con mal aliento prolongado deben consultar a un dentista para encontrar la causa en lugar de depender completamente del enjuague bucal.
Los expertos recomiendan cepillarse los dientes con crema de flúor dos veces al día, limpiarse la lengua, usar hilo dental y elegir un enjuague bucal adecuado según las instrucciones del dentista. Si el mal aliento persiste incluso después de limpiarse adecuadamente los dientes, los pacientes deben acudir a un examen para detectar precozmente las enfermedades bucales o sistémicas relacionadas.