Según los expertos, la causa no solo radica en la higiene bucal, sino que también puede deberse a muchos problemas de salud subyacentes.
Según el Dr. Harold Katz, experto dental y fundador del Centro de Tratamiento del Sudor de California (EE. UU.), alrededor del 80-90% de los casos de mal aliento se originan en la cavidad bucal, mientras que el resto están relacionados con enfermedades sistémicas. Cree que solo cepillarse los dientes y pasar por alto la higiene de la lengua y el cuidado de las encías dificultará la eliminación completa de las bacterias que causan el olor.
Los expertos señalan 7 causas comunes pero poco conocidas que incluyen: placa en la lengua, gingivitis o periodontitis, sequedad de boca debido a beber poca agua o efectos secundarios de los medicamentos, caries y comida atrapada, cálculos amigdalinos, reflujo gastroesofágico y tabaquismo. Estos factores crean condiciones para que las bacterias descompongan proteínas, produciendo compuestos de azufre volátiles que causan olores desagradables.
Además, una dieta rica en cebolla, ajo, café o saltarse el desayuno también puede hacer que el aliento huela peor. Algunas enfermedades como la diabetes, la sinusitis crónica o las enfermedades hepáticas y renales también pueden manifestarse como mal aliento prolongado.
Los expertos recomiendan que, si se han limpiado adecuadamente los dientes y la boca pero el aliento todavía huele mal durante muchas semanas, las personas deben acudir a un centro dental o a un especialista en Otorrinolaringología para ser examinadas. Detectar y tratar la causa correcta no solo ayuda a mejorar la respiración, sino que también contribuye a la detección temprana de muchas enfermedades subyacentes, protegiendo la salud a largo plazo.