Sin embargo, los expertos dicen que no todo el mundo debería comer esta verdura con regularidad.
Según los expertos en nutrición, la amaranto contiene muchos minerales como hierro, magnesio y potasio, que ayudan a apoyar la creación de sangre y mantener la actividad del sistema cardiovascular. El hierro en la amaranto juega un papel importante en la formación de hemoglobina, un componente que ayuda a transportar oxígeno en la sangre.
Sin embargo, la amaranto también contiene niveles relativamente altos de oxalato. Esta sustancia puede combinarse con el calcio en el cuerpo para formar cristales, lo que aumenta el riesgo de formación de cálculos renales en personas con constitución sensible.
La Dra. Melissa Prest, nutricionista de la Academy of Nutrition and Dietetics, dijo: "Las personas que han tenido cálculos renales debido al oxalato deben tener cuidado con los alimentos que contienen muchos de estos compuestos, incluidas algunas verduras de hoja verde".
Además, las personas que tienen problemas digestivos o enfermedad renal crónica también deben consultar a un médico antes de comer amaranto en grandes cantidades. En algunos casos, consumir demasiado amaranto puede dificultar que el cuerpo absorba otros minerales.
Los expertos recomiendan que, para aprovechar los beneficios nutricionales de la amaranto, la gente debe comerlo en cantidades moderadas, combinando una variedad de otras verduras en la dieta. Los métodos de preparación simples como hervir o cocinar sopa también ayudan a retener muchos nutrientes y al mismo tiempo apoyan la absorción de hierro por parte del cuerpo de manera más efectiva.