La mayoría de los dolores por tensión muscular pueden disminuir después de unos días de descanso, ajuste de postura y ejercicio ligero. Sin embargo, si el dolor persiste o aparece con signos anormales, el paciente debe ser examinado y considerar la fisioterapia para evitar complicaciones.
Según el licenciado en rehabilitación Trần Hữu Lộc, que trabaja en la Unidad de Tratamiento Diurno del Hospital Universitario de Medicina y Farmacia de la ciudad de Ho Chi Minh (sede 3), si el dolor de cuello y hombro no mejora después de 1-2 semanas a pesar de descansar, aplicar compresas calientes, masajear o usar analgésicos comunes, esto puede que ya no sea una tensión muscular simple. Las causas pueden estar relacionadas con rigidez muscular profunda, desequilibrio del grupo muscular cuello-hombro o restricción del movimiento de la columna cervical. La fisioterapia ayudará a evaluar la postura, el alcance del movimiento y construir ejercicios adecuados para reducir el dolor y restaurar la función.
Otro signo que debe tenerse especialmente en cuenta es el dolor que se extiende desde el cuello hasta los hombros, los brazos o las manos, acompañado de entumecimiento, picaduras o debilidad al agarrar. Esto puede ser una manifestación de compresión de las raíces nerviosas debido a la degeneración de la columna cervical, hernia discal u otras enfermedades neurológicas. En este caso, el paciente no debe romperse el cuello, estirarlo o masajearlo vigorosamente porque puede empeorar el daño.
La rigidez de cuello, dificultad para girar la cabeza, inclinarse o levantar el cuello también son signos de que el sistema musculoesquelético de la zona del cuello y los hombros está funcionando mal. Si esta condición persiste, el paciente puede reducir fácilmente el rango de movimiento y recurrir el dolor muchas veces. El programa de fisioterapia se centrará en mejorar la flexibilidad de las articulaciones, aumentar la fuerza del grupo muscular de soporte y guiar ejercicios seguros.
Según los expertos, muchas personas tienen la costumbre de solo masajear o usar medicamentos cuando tienen dolor y luego ignoran la causa raíz. Esto hace que el dolor se repita continuamente debido a la postura incorrecta, el uso excesivo del teléfono, las almohadas inadecuadas o el poco ejercicio. La fisioterapia no solo ayuda a reducir los síntomas, sino que también ajusta la postura, construye hábitos de ejercicio correctos para limitar la recurrencia.
Los pacientes también deben acudir al médico si el dolor de cuello y hombro afecta el sueño, el trabajo, la vida diaria o si tienen que usar analgésicos con regularidad.
En particular, es necesario acudir a un centro médico inmediatamente cuando aparezcan signos como dolor intenso repentino, entumecimiento y debilidad evidentes en las manos, dolor postraumático, acompañado de mareos, pérdida de equilibrio, fiebre, pérdida de peso de causa desconocida o aumento de dolor por la noche.
Los expertos recomiendan que el dolor de cuello y hombros no siempre sea solo fatiga muscular debido al trabajo excesivo. El examen y la intervención de fisioterapia en el momento adecuado ayudarán a controlar el dolor de manera efectiva, restaurar la función motora y reducir el riesgo de dolor crónico.