Beber bebidas azucaradas
Si sueles beber té dulce o refrescos en la cena, deberías reconsiderar este hábito. Limitar las bebidas azucaradas en general es importante para la salud cerebral y aporta muchos otros beneficios.
En lugar de elegir bebidas azucaradas, prueba a relajarte con un vaso de kefir. Además de ser una excelente fuente de probióticos y proteínas, estudios recientes muestran que beber kefir puede ser beneficioso para retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer.
Usar bebidas alcohólicas
El sueño de calidad es muy importante para la salud mental y la función cognitiva, mientras que beber alcohol antes de acostarse interrumpe la calidad del sueño.
El alcohol interfiere con la liberación de melatonina, la hormona que regula el ciclo sueño-vigilia. Incluso una pequeña cantidad de alcohol por la noche puede interrumpir el ciclo del sueño, reducir la recuperación del sueño profundo y hacer que te despiertes muchas veces por la noche.
Reemplace el cóctel de la noche con tés de hierbas como el té de manzanilla, el té de rooibos o el té de lavanda para relajarte sin afectar el sueño.
Consumir cafeína demasiado tarde
Beber bebidas con cafeína cerca de la hora de acostarse afectará negativamente tanto la duración como la calidad del sueño. Los adultos deben asegurarse de dormir de 7 a 9 horas cada noche para optimizar la salud cerebral. Lo mejor es evitar beber café al menos 8 horas antes de acostarse.
Suplementar demasiado sodio (sal) en la cena
Un alto consumo de sodio está relacionado con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer. El exceso de sodio puede causar inflamación, reducir el flujo sanguíneo al cerebro y dañar los vasos sanguíneos. Al mismo tiempo, reduce los niveles de óxido nítrico, un compuesto que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y apoya una circulación sanguínea saludable.
Limite los alimentos ricos en sodio como las sopas enlatadas, los alimentos congelados, los alimentos procesados o los alimentos rápidos. Priorice los alimentos originales, los procesamientos minimalistas y los sazone con hierbas frescas, cítricos o mezclas de especias sin sal.
Cenar demasiado suntuoso.
Comer la comida principal demasiado cerca de la hora de acostarse puede alterar el sistema digestivo, causar indigestión, malestar y reducir la calidad del sueño. Para apoyar un buen sueño y una función cognitiva óptima, intenta terminar la última comida principal al menos 2 o 3 horas antes de acostarte.
Por la noche, elige refrigerios ligeros y nutricionalmente equilibrados que contengan fibra, grasas saludables y proteínas que ayuden a sentirse llenos por más tiempo sin causar sensación de pesadez abdominal.