El té verde ha sido conocido durante mucho tiempo como una bebida saludable, pero estudios recientes afirman aún más su papel en la protección del sistema cardiovascular.
Según el Dr. Deebanshu Gupta, cardiólogo del Hospital Sarvodaya, Jalandhar (India), el té verde contiene compuestos naturales que ayudan a reducir la inflamación y el estrés oxidativo. Estos son 2 factores estrechamente relacionados con las enfermedades cardíacas.
El colesterol alto es el principal factor de riesgo que causa eventos cardiovasculares. El Dr. Gupta explica que el té verde tiene la capacidad de reducir el colesterol LDL (malo) - un agente que causa la acumulación de placa en las arterias, al tiempo que ayuda a mejorar ligeramente el colesterol HDL (bueno).
Una revisión en el Journal of Nutrition también confirmó que el consumo de té verde reduce significativamente los niveles de colesterol total y LDL.
Además, el té verde también ayuda a mejorar la flexibilidad de los vasos sanguíneos, facilitando la circulación sanguínea. Un análisis de síntesis de 13 ensayos clínicos muestra que consumir té verde regularmente ayuda a aliviar la presión arterial sistólica y diastólica. Aunque esta eficacia es más complementaria que el tratamiento principal, sigue desempeñando un papel importante en el control de la presión arterial a largo plazo.
El compuesto más preciado del té verde es la catequina, especialmente el EGCG. Este es un antioxidante que protege los vasos sanguíneos del daño, previene la acumulación de placas ateroscleróticas y apoya la producción de óxido nítrico, lo que ayuda a que los vasos sanguíneos se relajen.
El Dr. Gupta recomienda que los adultos beban de 2 a 3 tazas de té verde al día para obtener los mejores beneficios. Sin embargo, el consumo excesivo puede causar efectos secundarios debido al contenido de cafeína, como insomnio, dolor de cabeza, taquicardia o acidez estomacal.
Los grupos objetivo que deben tener cuidado al consumir té verde incluyen mujeres embarazadas, personas con arritmia o que están tomando anticoagulantes.
Para que el té verde tenga el mejor efecto para el sistema cardiovascular, debe beber té puro sin azúcar. Agregar demasiado azúcar o leche puede aumentar las calorías y reducir la actividad de los antioxidantes.
Además, el té verde también apoya el metabolismo de las grasas, ayudando a controlar el peso, un factor clave para mantener un corazón sano. Si experimenta síntomas como palpitaciones o mareos después de beberlo, consulte a un médico para obtener el consejo adecuado.