La presión arterial alta es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, afectando a casi la mitad de los adultos en Estados Unidos. Además de los medicamentos y los cambios de estilo de vida, muchos estudios recientes muestran que un hábito simple como beber jugo de limón con regularidad puede aportar ciertos beneficios a la presión arterial.
El jugo de limón contiene vitamina C, ácido cítrico y potasio, nutrientes importantes para el sistema cardiovascular. Estos compuestos ayudan a mejorar la función vascular, apoyan el proceso de vasodilatación, reduciendo así la presión sanguínea sobre las paredes de los vasos sanguíneos. Cuando los vasos sanguíneos se dilatan mejor, la presión arterial tiende a estabilizarse y el riesgo de daño vascular también disminuye.
Jugo de limón, rehidratación y papel con la presión arterial
Otro beneficio importante del agua de limón es que ayuda al cuerpo a mantenerse hidratado. Según estudios nutricionales, la deshidratación crónica está relacionada con un mayor riesgo de hipertensión. Complementar con suficiente agua todos los días ayuda a mantener un volumen sanguíneo estable y ayuda al corazón a bombear sangre de manera más efectiva.
El nutricionista Jonathan Purtell, que trabaja en el Centro Médico de Nutrición Clínica de la Universidad Estatal de Ohio Wexner (EE. UU.), comentó: "Mantener el cuerpo hidratado es un factor fundamental para la salud cardiovascular. El jugo de limón puede ayudar a algunas personas a beber agua con más regularidad, lo que ayuda indirectamente a controlar la presión arterial".
Además, el contenido natural de potasio en el limón ayuda a equilibrar los líquidos y los electrolitos en el cuerpo. El potasio juega un papel importante en la reducción del impacto del sodio, un factor que aumenta la presión arterial cuando se consume en exceso. Cuando el cuerpo retene menos exceso de agua, la presión sobre los vasos sanguíneos también disminuye.
Apoya el peso y reduce la dependencia de la cafeína
Beber agua con limón también contribuye a apoyar el mantenimiento de un peso saludable. Muchos estudios demuestran que beber agua antes de las comidas ayuda a reducir la sensación de hambre y la ingesta de calorías. Dado que el sobrepeso y la obesidad son factores de alto riesgo de hipertensión, el control de peso es importante para la prevención de enfermedades.
Además, reemplazar una porción de café con jugo de limón, especialmente por la mañana, puede ayudar a reducir la ingesta de cafeína. Se sabe que la cafeína puede aumentar la presión arterial temporalmente, especialmente en personas sensibles.
Sin embargo, los expertos señalan que la mayoría de las pruebas de los efectos hipotensores del agua de limón todavía se basan en estudios preclínicos. El agua de limón no puede reemplazar los medicamentos, pero puede ser un hábito de apoyo positivo cuando se combina con una dieta saludable y un estilo de vida científico.