Casi un año después del trasplante de corazón de vida o muerte, el estudiante Pham Quang Anh (Long Bien, Hanoi) ha regresado a la escuela con pasos más firmes, ojos más brillantes y un gran sueño que se está formando gradualmente. Cada latido del corazón en mi pecho hoy no es solo un nuevo ritmo de vida, sino también una prueba del poder de la medicina, el amor maternal y los corazones de bondad silenciosos.
Tres años luchando contra la enfermedad
Pocas personas saben que, detrás de la sonrisa amable de Quang Anh, hay un largo viaje de tres años asociado con el hospital, la maquinaria y las noches en vela esperando milagros. En marzo de 2022, cuando era un niño sano, con un peso de 50 kg, fue diagnosticado inesperadamente con miocardiopatía dilatada acompañada de coágulos de sangre, una enfermedad que amenaza directamente su vida.
La severa advertencia de los médicos de nivel central todavía está profundamente grabada en la mente de la Sra. Thanh Phương, la madre del niño: "Si no hay un trasplante de corazón en tres meses, el niño no sobrevivirá".
Ese momento casi derribó a la joven madre. Pero el miedo rápidamente dio paso a la voluntad: Tienes que ser fuerte para seguir caminando con tu hijo.
La segunda casa y los "corazónes" silenciosos
La madre y la hija acudieron al Hospital de la Amistad Vietnam-Alemania, que se convirtió en su segundo hogar durante tres largos años. Allí, además de los estrictos protocolos de tratamiento, está la dedicación del equipo de médicos, enfermeras e incluso el personal más pequeño como guardias de seguridad y auxiliares de enfermería.
Esos palabras de aliento se convirtieron en un apoyo espiritual para ayudar a la madre a superar con valentía cada día largo y agotador.
Tres años de tratamiento fueron tres años en los que Quang Anh cayó muchas veces en insuficiencia cardíaca aguda. Hubo momentos en que parecía que ese pequeño cuerpo no podía levantarse. El punto culminante fue cerca de la Navidad de 2024, cuando la condición de la enfermedad empeoró, las enzimas cardíacas aumentaron y el riesgo de muerte se acercó.
Milagro llamado donación de órganos
El 17 de febrero de 2025, después del Tet, los médicos prepararon todos los peores planes. Pero entonces, ocurrió un milagro: un corazón adecuado de un donante con muerte cerebral apareció justo en el momento de vida o muerte.
El consejo profesional decidió no poder esperar más. El trasplante de corazón se realizó urgentemente, donde una partida silenciosa encendió una nueva vida para Quang Anh.
Detrás de ese trasplante hay una red de amor: médicos dedicados, apoyo escolar, ayuda de familiares y corazones extraños dispuestos a compartir.
A lo largo de su viaje de tratamiento, la Sra. Thanh Phuong no solo fue una madre, sino también un punto de apoyo vital para su hijo. Pidió préstamos al banco, trabajó en varios trabajos adicionales: venta en línea, trabajar en una empresa de verduras limpias, dibujar paredes por encargo, solo para tener entre 5 y 7 millones de VND adicionales al mes para pagar los medicamentos.
A pesar de ello, todavía permaneció persistentemente en el podio, cumpliendo con la tarea de maestra de jardín de infancia y también ganó el título de maestra excelente a nivel de ciudad, lo que demuestra su extraordinaria fuerza de voluntad.
Regresar a la escuela y el sueño de una bata blanca
A pesar de tener que estar hospitalizado continuamente, Quang Anh mantuvo su logro de buen estudiante durante 11 años consecutivos. Los profesores siempre crean condiciones para que no se quede atrás.
El profesor de educación física una vez me animó con una frase que era a la vez una broma y real: "Solo necesito que puedas subir al tercer piso tú mismo, te dejaré pasar la asignatura". Esas palabras dieron más fuerza al pequeño estudiante para que diera pasos más firmes.
Hoy, casi un año después del trasplante de corazón, Quang Anh está sano, come y estudia como muchos amigos de su edad. Se fijó el objetivo de presentarse al examen de ingreso a la Universidad de Medicina de Hanoi, esperando algún día ponerse la bata blanca para salvar otros corazones que esperan ser revividos.