El periódico Izvestia informó que los propios líderes de las centrales nucleares europeas han advertido a los gobiernos de los países que no pueden negarse a cooperar con Rusia. Desde la tecnología, la cadena de combustible hasta los costos y la seguridad operativa, el problema de "escapar de Rusia" en el campo nuclear se reconoce como mucho más complejo que las declaraciones políticas.
El grupo nuclear ruso Rosatom dijo que no registró una disminución en los pedidos de los países de la UE. Según Rosatom, los contratos con países "no amistosos" siguen contribuyendo con alrededor de 1/4 de los ingresos internacionales del grupo.
Según los líderes de las centrales nucleares en Europa, la razón clave por la que la "ruptura" no puede ocurrir rápidamente radica en la profunda dependencia de la tecnología y las cadenas de suministro construidas por Rusia durante décadas.
Cadena de dependencia difícil de sustituir
Actualmente, 5 países de la UE, Bulgaria, República Checa, Finlandia, Hungría y Eslovaquia, están operando reactores VVER diseñados por la Unión Soviética/Rusia. Estos reactores no solo utilizan combustible específico, sino que también están vinculados al ecosistema de servicios, mantenimiento y técnicos de Rusia.
Los operadores advierten que la transición a un nuevo proveedor no puede ocurrir "de la noche a la mañana". Empresas como Westinghouse Electric Company o Framatome, aunque ya han entrado en el mercado, todavía necesitan muchos años para completar los procesos de prueba, licencia y garantizar la seguridad.
Algunos países han comenzado a diversificar las fuentes de suministro, pero la mayoría todavía mantiene contratos paralelos con Rosatom.

Barreras técnicas e infraestructura
Una de las mayores razones señaladas es que Europa no tiene suficiente capacidad para reemplazar integralmente la cadena de valor nuclear de Rusia. Desde el enriquecimiento de uranio, la conversión de combustible hasta el procesamiento de postproducción, el sistema actual todavía depende significativamente de los servicios de Moscú.
Los expertos enfatizan que el desarrollo de nuevos combustibles nucleares requiere un proceso estricto que dure muchos años para garantizar la seguridad absoluta. La transición apresurada puede tener riesgos operativos potenciales, algo que las centrales nucleares no pueden aceptar.
Es el modelo "llave en mano", desde la extracción de uranio, el enriquecimiento, el diseño de reactores hasta el tratamiento de combustible usado, lo que ayuda a Rosatom a mantener una posición especial en el mercado global.
La política es difícil de ir más rápido de lo que es la realidad
Aunque la UE ha establecido una hoja de ruta para reducir la dependencia en el marco de la REPowerEU, los operadores admiten que el progreso real es mucho más lento de lo esperado. Las advertencias de la industria de la energía nuclear muestran que la política no puede separarse de los límites técnicos.
Un ejemplo típico es Hungría, que todavía mantiene una profunda cooperación con Rusia en el proyecto de la central nuclear Paks-2. El plan de diversificación de combustible solo se espera implementar de 2027 a 2028, lo que muestra que el proceso de transición durará muchos años.
Incluso en un contexto de tensión, los campos de alta tecnología como el nuclear todavía requieren un cierto nivel de cooperación internacional. El proyecto del reactor nuclear internacional de prueba (ITER) en Francia, donde Rusia, la UE, Estados Unidos y muchos países participan, es una clara prueba.