El Ministerio de Asuntos Globales de Canadá dijo que está "vigilando de cerca la situación" y expresó su preocupación por el creciente riesgo de crisis en la isla nación caribeña. Ottawa está evaluando opciones para apoyar a los grupos de población más vulnerables en Cuba, al tiempo que recuerda que Canadá tiene una tradición de proporcionar ayuda en situaciones de emergencia.
El gobierno canadiense también recomendó a los ciudadanos que aún están en Cuba que consideren irse cuando todavía haya opciones de vuelo comercial. Según los funcionarios, más de 27.900 turistas han salido de Cuba en vuelos canadienses antes de que las aerolíneas suspendieran temporalmente sus operaciones. Otras rutas internacionales siguen operando, pero pueden estar restringidas repentinamente.
La ausencia de turistas canadienses, que son una de las fuentes importantes de divisas de Cuba, se considera una señal preocupante para una economía que se está debilitando.
Durante décadas, La Habana siempre ha llamado a las sanciones estadounidenses "bloqueo", mientras que Washington ha rechazado esta expresión. Sin embargo, específicamente con respecto al petróleo, las recientes medidas de la administración del presidente Donald Trump son consideradas por los observadores como de naturaleza bloqueadora en la práctica.
Se cree que la Marina y la Guardia Costera de Estados Unidos persiguieron petroleros sospechosos de transportar combustible a Cuba, inspeccionaron barcos lejos del Océano Índico y monitorearon operaciones en el Caribe para evitar el atraque en el puerto de La Habana.
Mientras tanto, el gobierno cubano tuvo que enviar algunos petroleros vacíos a puntos de suministro desconocidos como Curazao para buscar combustible, pero no se han registrado resultados significativos.
Ricardo Torres, economista de la Universidad Americana, dijo que es muy difícil determinar con precisión la cantidad de petróleo restante debido a la falta de datos de inventario públicos. Sin embargo, cree que a Cuba solo le quedan unas semanas antes de que se agote por completo.
Se estima que la demanda de Cuba es de entre 90.000 y 100.000 barriles de petróleo equivalentes al día. Incluso con el apoyo de países como Rusia, la ayuda humanitaria difícilmente puede cubrir la demanda real a largo plazo.
En Canadá, el líder en funciones del Nuevo Partido Demócrata (NDP), Don Davies, pidió al gobierno del primer ministro Mark Carney que apoye a Cuba en un contexto que describió como "presión drástica" por parte de Estados Unidos.
La ministra de Relaciones Exteriores, Anita Anand, dijo que Ottawa está "profundamente preocupada" por el empeoramiento de la situación en Cuba, pero la prioridad inmediata sigue siendo garantizar la seguridad de los ciudadanos canadienses.
Los analistas creen que es poco probable que el envío de alimentos, medicamentos o necesidades básicas por parte de Canadá provoque una escalada de las relaciones con Washington, ya que estos productos no están prohibidos por las sanciones estadounidenses.
Sin embargo, la posibilidad de que Canadá exporte petróleo a Cuba, como sugieren algunas opiniones, se considera un problema completamente diferente, que podría tener complejas consecuencias diplomáticas en el contexto de la escalada de tensiones entre Estados Unidos y Cuba.